Al organizar la sala de estar, lo primero que hay que determinar es la posición de asiento principal para los invitados. Si la entrada está en el centro, puedes colocar un sofá en el centro o en la esquina de la habitación para crear equilibrio. Por lo general, colocar un sofá en la esquina o en el centro ayudará a que el espacio sea más aireado y fácil de mover.
Diseñar un sofá en forma de U es una opción ideal, que ayuda a aumentar la conectividad y crear una sensación de cercanía al conversar. El espacio vacío en el medio puede colocar una alfombra o una esterilla con colores armoniosos con el conjunto de la habitación para crear un punto culminante.
La mesa central debe colocarse a unos 30 cm de los bordes del sofá para garantizar la comodidad de uso y, al mismo tiempo, ayudar a que el espacio parezca más ordenado.
La parte trasera del sofá es una posición adecuada para decorar la pared con cuadros colgantes o marcos de fotos. Puedes elegir un cuadro grande o combinar varios marcos pequeños para crear vivacidad. Mientras tanto, la pared frente al sofá debe reservarse para colocar el televisor. Si usas un estante o una mesa, aprovecha el espacio vacío alrededor para colocar más decoraciones como jarrones de flores o marcos de fotos.
Si la sala de estar tiene un área grande, puede agregar un escritorio auxiliar junto al sofá para aumentar la comodidad y completar el espacio. Decorar la mesa con luces o pequeños objetos ayudará a que el conjunto sea más sofisticado.
Además, agregar árboles verdes o lámparas de araña también ayuda a que el espacio se vuelva más brillante, lujoso y cercano.