Para aportar un aspecto moderno a la casa, puedes considerar algunos elementos de diseño importantes, desde las líneas, los colores hasta la organización del espacio y la elección de los materiales.
Línea recta
El estilo interior moderno prioriza las líneas rectas, decisivas y la disposición clara. Artículos como sofás rectangulares, mesas de café angulares o estantes sencillos ayudan a que el espacio parezca sofisticado y ordenado. Limita los detalles engorrosos, en su lugar, la decoración minimalista.
Tablero de colores neutros
Tonos como blanco, gris, negro, beige, marrón claro o pastel claro crean un aspecto lujoso y elegante. Puedes combinar muchos tonos neutros para aumentar la profundidad, y al mismo tiempo, solo usar una pequeña cantidad de colores brillantes como punto culminante.
Espacio abierto
El diseño abierto ayuda a que la casa sea más espaciosa y aireada. En lugar de construir paredes divisorias, se pueden usar sofás, estantes o islas de cocina para dividir áreas funcionales como la sala de estar, la cocina y el comedor, lo que es flexible y mantiene la continuidad.
Materiales naturales
La madera, la piedra, el vidrio y los materiales de fibras naturales como el algodón, el espino,... suelen ser prioritarios en el estilo moderno. Estos materiales no solo son duraderos sino que también crean una sensación de cercanía y armonía con la naturaleza.
Minimizar los accesorios
Solo debes guardar los artículos que sean realmente necesarios o que tengan valor estético, evitando la sobrecarga que hace que el espacio de la casa se vuelva desordenado.