Después de presenciar la angustiosa persecución del marcador, el entrenador Luis Enrique probablemente habló por todos.
Tienes que felicitar al rival, a los jugadores. Nunca había visto un partido con un ritmo así", compartió el capitán del Paris Saint-Germain tras la victoria por 5-4 ante el Bayern de Múnich.
Este partido de ida de semifinales de la UEFA Champions League es casi único, ya que establece un récord de goles, pero al mismo tiempo también abre expectativas para una revancha aún más emocionante.
Iremos a Múnich para ganar. Atacaremos, y el Bayern también", afirmó Ousmane Dembele.

El entrenador Vincent Kompany también estuvo de acuerdo con ese punto de vista: "Podemos marcar más goles. Eso trae confianza". No solo los dos equipos, los aficionados también encontraron la alegría pura del fútbol. "A todos les encantan los partidos como este", compartió el capitán del PSG Marquinhos.
En comparación con el partido entre el Atlético de Madrid y el Arsenal, el enfrentamiento en París es como otro deporte. El ritmo, el caos y el número de goles hacen que el partido en muchos momentos supere el marco familiar del fútbol a 11 jugadores.
El punto culminante más importante reside en la calidad del ataque. Las aceleraciones directas crean continuamente oportunidades, como el gol del empate de Khvicha Kvaratskhelia o la situación en la que Luis Díaz le dio un penalti a Harry Kane. El gol decisivo que redujo el marcador a 4-5 de Díaz, tras una sutil asistencia de Kane, recuerda los momentos clásicos de Dennis Bergkamp.
Sin embargo, la espectacular actuación de ataque también provocó muchos debates. La defensa de ambos equipos fue duramente criticada, en la que Manuel Neuer tuvo un partido olvidable. Ex jugadores famosos como Clarence Seedorf y Wayne Rooney no dudaron en señalar errores defensivos.
Sin embargo, la pregunta sobre la "sevéridad" del partido fue rápidamente rechazada. En el fútbol de alto nivel, el objetivo final sigue siendo la victoria. Y en ese sentido, nada es más realista que una semifinal de la Liga de Campeones.
Cabe destacar que tanto el PSG como el Bayern mantienen una fe absoluta en la filosofía de ataque, a pesar del riesgo. "Así es como jugamos", enfatizó Kompany.

Sin embargo, no todos pueden aplicar este estilo de juego. La superioridad financiera en la Ligue 1 y la Bundesliga ayuda a ambos equipos a mantener la forma física y la frescura, algo que muchos clubes de la Premier League difícilmente pueden lograr con un calendario apretado.
De hecho, la laxitud en la defensa también contribuyó a crear una lluvia de goles. Ambos equipos parecían no estar acostumbrados a defender con tanta intensidad. Sin embargo, el mayor valor de este partido radica en la emoción y la libertad. Recuerda lo que el fútbol puede aportar cuando los equipos se atreven a jugar a su manera.
Y lo que es más importante, tanto el PSG como el Bayern están dispuestos a repetir eso en el partido de vuelta.