Wayne Rooney opinó que el choque entre Phil Foden y Bruno Fernandes fue solo como "un puñetazo o un gesto". Aunque Fernandes se mostró dolorido y provocó que el árbitro Michael Oliver le sacara una tarjeta roja a Foden, el ex delantero del Man United dijo que el capitán del equipo local influyó en cierta medida en esta decisión.
Mientras tanto, Gary Neville comentó que Fernandes ayudó a sus compañeros al hacer que el Man City perdiera un jugador. Sin embargo, la actuación del centrocampista portugués sigue siendo subestimada. Como capitán y ganador del premio al Jugador del Año de la PFA, Fernandes debería haberse convertido en un punto de apoyo profesional en lugar de dejar que el partido se viera dominado por las controversias.
La decisión de expulsar a Foden fue completamente del árbitro Michael Oliver. El VAR tampoco intervino para cambiar la decisión. Después, Erling Haaland marcó un gol que ayudó al Man City a ganar, aunque este gol siguió siendo controvertido porque Enzo Fernández estaba en fuera de juego y afectó la situación.
El Man City tuvo que jugar con 10 hombres durante la mayor parte del tiempo restante, pero eso casi no marcó la diferencia. El Man United no pudo aprovechar la ventaja numérica y especialmente careció de ideas después de ir perdiendo.
Esto es lo más preocupante para Michael Carrick. Los "Diablos Rojos" no pudieron crear una reacción lo suficientemente fuerte después del gol encajado y la falta de creatividad del equipo local hizo que la ventaja de un hombre se volviera insignificante.
Esta derrota hace que el Man United esté actualmente 8 puntos por detrás del Man City y el Arsenal. La luna de miel de Carrick parece haber terminado y las preguntas sobre la posibilidad de ayudar al equipo a competir en el grupo de cabeza están surgiendo gradualmente.

Carrick puede sentirse desafortunado cuando el gol de Haaland no debería haber sido reconocido. Sin embargo, si solo se centrara en los errores del árbitro, el Man United pasaría por alto un problema más importante: no han rendido lo suficientemente bien cuando el rival solo tiene 10 hombres.
La forma en que Carrick utiliza a Fernandes también es una pregunta. El capitán del Man United necesita crear una mayor influencia en los partidos importantes, en lugar de solo destacar por su capacidad para discutir y presionar a los oponentes.
Mientras tanto, el Man City de Enzo Maresca mostró una valentía completamente diferente. No entraron en pánico tras la tarjeta roja de Foden, organizaron bien la defensa y esperaron la oportunidad. Haaland aprovechó una de las raras oportunidades para sellar el partido.
Carrick abandonó el campo después del partido con una mirada decepcionada, mientras que Maresca se acercó a los aficionados del Man City para celebrar con sus pupilos. Esa imagen refleja en parte la diferencia entre los dos equipos en este momento.
El Man United puede seguir debatiendo sobre la decisión del árbitro, pero lo que tienen que hacer ahora es mirar directamente a sus propias limitaciones. Si no mejora su capacidad para controlar el partido, ser creativo y reaccionar ante la adversidad, Carrick todavía tendrá mucho trabajo por hacer para devolver a los "Diablos Rojos" a su posición original.