El entrenador Thomas Tuchel dejó su huella en la Copa Mundial de 2026 con decisiones audaces y la capacidad de cambiar el rumbo del partido. Sin embargo, la elección defensiva en el partido de semifinales contra Argentina se convirtió en un punto de inflexión que hizo que Inglaterra perdiera el billete para la final.
Después de que Anthony Gordon abriera el marcador al comienzo de la segunda parte, los "Tres Leones" tenían una gran ventaja y se enfrentaban a la oportunidad de poner fin a 60 años de espera para una final de la Copa Mundial. Sin embargo, en lugar de seguir manteniendo la presión, Tuchel decidió sacar a Gordon del campo, meter a Ezri Konsa en su lugar y cambiar a un esquema de cinco defensas cuando quedaban más de 20 minutos de partido.
Esta decisión hizo que Inglaterra perdiera gradualmente el control. Casi abandonaron la intención de contraatacar, solo tuvo el balón alrededor del 17% en los 15 minutos después del gol de apertura y continuamente retrocedió para resistir la presión de Argentina. El ataque quedó casi aislado cuando Gordon, el punta de lanza más peligroso en los cambios de estado, ya no estaba en el campo.

El cambio de Tuchel también eliminó involuntariamente el plan de explotar las bandas con Reece James y Djed Spence. Cuando tuvieron que retroceder para jugar como laterales en el sistema 5-4-1, ambos casi no tuvieron oportunidad de apoyar el ataque. En los últimos 20 minutos, Inglaterra realizó muy pocos pases en el campo contrario y casi no creó oportunidades significativas adicionales.
Por el contrario, Argentina jugó cada vez con más entusiasmo. Lionel Messi tuvo más espacio para coordinar su juego, mientras que el entrenador Lionel Scaloni lanzó continuamente ajustes ofensivos. Enzo Fernández empató con un disparo lejano en el minuto 85 antes de que Lautaro Martínez rematara de cabeza para sellar la victoria por 2-1 en el tiempo de descuento.
Después del partido, Tuchel admitió que la selección inglesa se había vuelto demasiado pasiva después de tener la ventaja. Lo notable es que él mismo criticó a su predecesor Gareth Southgate por su mentalidad de preservar el marcador en la EURO 2024. Sin embargo, ante Argentina, el estratega alemán repitió el mismo error que había condenado.
El capitán Harry Kane también reconoció francamente: "A este nivel, solo tratar de proteger la ventaja no es suficiente". Esa declaración refleja con precisión la razón por la que los "Tres Leones" cayeron una vez más ante el umbral de la final.

Las decisiones de sustitución de Tuchel habían sido efectivas en partidos anteriores, pero esta vez fueron contraproducentes. Priorizar la refuerzo de la defensa en lugar de seguir presionando ha dado el control del partido a Argentina, un equipo que posee a Messi y una gran experiencia en grandes partidos.
La derrota por 1-2 no solo cerró el camino de la selección inglesa en la Copa Mundial de 2026, sino que también planteó interrogantes sobre la capacidad de Tuchel para dirigir el partido en los momentos decisivos. La EURO 2028 será la próxima oportunidad para que demuestre que esto fue solo un error temporal, en lugar de la repetición de la obsesión que ha perseguido a los "Tres Leones" durante décadas.