Un escenario impensable ocurrió en el Giuseppe Meazza. El Inter de Milán, actual subcampeón de Europa, volvió a sufrir una vergonzosa derrota ante uno de los nombres menos valorados de la Liga de Campeones esta temporada.
En el lado opuesto, el Bodo/Glimt, con un valor total de plantilla de solo unos 57 millones de euros, ha demostrado una lección ejemplar sobre la capacidad de aprovechar las oportunidades. En el partido de vuelta, el representante de Noruega solo necesitó dos oportunidades realmente peligrosas para marcar ambos goles decisivos.
En el minuto 58, Jens Petter Hauge castigó el error imperdonable de Manuel Akanji con un disparo frío, abriendo el marcador del partido de vuelta. En el minuto 72, el estadio Giuseppe Meazza se quedó paralizado cuando Hakon Evjen disparó a la red del equipo local, elevando el marcador global de la repesca a 5-1.
El tardío esfuerzo solo ayudó al Inter a acortar la diferencia gracias a Alessandro Bastoni. El representante de la Serie A aceptó amargamente la derrota en casa, en un partido en el que deberían culparse a sí mismos por desperdiciar una serie de oportunidades. Lo más notable fue el remate a quemarropa de Marcus Thuram que golpeó el poste.
Para Bodo/Glimt, esta es una hazaña histórica ya que participan por primera vez en la Liga de Campeones e inmediatamente se clasifican para los octavos de final. En la siguiente ronda, Bodo/Glimt esperará a sus rivales, el Manchester City o el Sporting de Lisboa.