Jack Grealish sigue siendo un jugador con una personalidad atractiva y un talento sobresaliente, pero sus actuaciones explosivas son cada vez más raras en las últimas temporadas.
La primera etapa vistiendo la camiseta del Everton cedido abrió una señal alentadora. Grealish rápidamente dejó su huella con 4 asistencias en los primeros 3 partidos, aportando una nueva fuente de energía al equipo del entrenador David Moyes. Sin embargo, después de eso, pasó 14 partidos consecutivos en la Premier League sin más asistencias, y solo marcó 2 goles en 22 apariciones.
Esas cifras reflejan en parte el declive de Grealish. En las últimas 3 temporadas de la Premier League, ha jugado 60 partidos, marcado 6 goles y dado 8 asistencias. Esta es una estadística bastante modesta para un jugador que tuvo una tarifa de transferencia de 100 millones de libras cuando se unió al Man City en agosto de 2021.
A Grealish solo le quedaba un año de contrato con el Man City y las dos últimas temporadas en un contrato de 6 años lo vieron cedido. Fue un paso atrás lamentable en la carrera del centrocampista inglés. Sin embargo, a Grealish todavía le queda tiempo para recuperar su forma, ya que se está preparando para cumplir 31 años.
El Everton tiene motivos para creer que Grealish se convertirá en un factor importante en la nueva temporada. Una vez tuvo una gran influencia en la etapa inicial vistiendo la camiseta del equipo y fue muy valorado por Moyes tanto por su profesionalidad como por su papel en el vestuario.
El hecho de que el Everton confíe en Grealish también ejerce una presión no pequeña sobre el jugador inglés. Después de un período en el que no cumplió con las expectativas en el Man City, necesita demostrar su capacidad para mantener una influencia estable en lugar de solo impresionar en algunos partidos. El Everton podría ser el entorno adecuado para que Grealish recupere la libertad en su estilo de juego, especialmente cuando se le asignan más responsabilidades.

Uno de los puntos que ayuda a Grealish a seguir siendo muy valorado son las cualidades técnicas, la capacidad de mantener el balón y la forma de estirar la defensa del oponente. Cuando está en buena forma, puede atraer a muchos jugadores para que lo marquen, crear espacio para sus compañeros y cambiar el ritmo del partido. Estas son también cualidades que le ayudaron a convertirse en uno de los jugadores más destacados de la Premier League con la camiseta del Aston Villa.
Grealish también tiene otro objetivo: regresar a la selección inglesa. La oportunidad actual no es fácil, pero Thomas Tuchel todavía valora mucho su talento. Si mantiene una forma estable durante mucho tiempo, Grealish aún puede convencer al entrenador de la selección inglesa de que le dé una oportunidad.
Grealish tampoco carece de motivación para empezar de nuevo. Entiende que una vez fue especialmente amado por los aficionados en el Aston Villa y es totalmente capaz de construir una imagen similar en el Everton si mantiene su forma. Este período de préstamo no solo será una oportunidad para que el Everton aproveche a un jugador experimentado, sino también una prueba importante para el propio Grealish.