El gol de Marcus Pedersen y el doblete de Erling Haaland ayudaron a la selección noruega a vencer a Senegal 3-2, obteniendo así un billete para los octavos de final de la Copa Mundial de 2026 una jornada antes.
Tras el pitido final, los jugadores noruegos no se apresuraron a abandonar el campo, sino que se dirigieron juntos a la zona de las gradas, donde se concentraban los aficionados locales.
Todo el equipo se sentó en varias filas frente al área penal, con un gran tambor delante. El capitán Martin Odegaard se adelantó para asumir la tarea de dirigir la celebración especial.
El centrocampista del Arsenal hizo señas a los aficionados para que guardaran silencio antes de comenzar a tocar los sonidos resonantes de los tambores. Después de cada toque de tambor, miles de aficionados corearon al unísono "Ro" y realizaron el movimiento de remar con los brazos.

La celebración duró casi un minuto con una respuesta entusiasta de las gradas. Odegaard instó continuamente con gritos de "más, más, más", haciendo que el ambiente en el estadio se volviera más animado que nunca.
La imagen de los jugadores y los aficionados realizando juntos el movimiento de remar se inspira en los guerreros vikingos en los legendarios botes largos. Este ritual también tiene un toque de "Viking Clap", la animación que hizo la marca de la selección de Islandia en la EURO 2016.
Martin Odegaard y yo discutimos un poco antes del partido para ver si deberíamos hacer esto o no, y finalmente lo hicimos. Creo que fue un momento muy especial para todo el pueblo noruego", compartió Haaland.