1. El estrés afecta el nivel de azúcar en sangre
Para las personas con diabetes, el estrés puede aumentar la resistencia a la insulina, dificultando que las células utilicen la glucosa, lo que hace que el azúcar en sangre aumente incluso cuando no comen en exceso. Esta condición puede ocurrir tanto en personas con diabetes tipo 1 como tipo 2, lo que dificulta el control de la enfermedad.
2. Formas de ayudar a reducir el estrés y apoyar el control del azúcar en sangre
Ejercicio regular
La actividad física ayuda a reducir las hormonas del estrés y a mejorar la sensibilidad a la insulina. Solo caminar, practicar yoga o ejercicios suaves de 20 a 30 minutos al día también pueden ayudar a estabilizar el azúcar en sangre y mejorar el estado de ánimo.
Practica la respiración profunda y la relajación.
Los ejercicios de respiración profunda, la meditación o dedicar unos minutos a relajarse cada día pueden ayudar a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y apoyar el control del azúcar en sangre.
Dormir lo suficiente
Los adultos deben dormir de 7 a 8 horas cada noche. La falta de sueño puede aumentar los niveles de cortisol, lo que dificulta el control del azúcar en sangre.
Comer con moderación
Saltarse comidas o comer de forma irregular puede hacer que el azúcar en sangre fluctúe bruscamente. Los pacientes deben mantener las comidas a tiempo, priorizando los alimentos ricos en fibra, cereales integrales, proteínas magras y grasas saludables.
Compartir y buscar apoyo
Hablar con familiares, amigos o un consejero puede ayudar a reducir la presión psicológica, lo que ayuda a controlar el estrés y a gestionar la enfermedad de manera más eficaz.