Según fuentes del sitio de tecnología The Information, la empresa matriz de la plataforma de videos cortos TikTok, ByteDance, ha pospuesto temporalmente el plan para lanzar globalmente el modelo de creación de videos con inteligencia artificial Seedance 2.0, después de que surgiera una disputa de derechos de autor con las principales productoras de cine de Hollywood y las plataformas de streaming.
El informe dice que esta decisión se tomó en un contexto en el que las empresas de entretenimiento estadounidenses temen que el contenido creado por el modelo de IA pueda utilizar ilegalmente personajes y propiedad intelectual.
ByteDance anunció una vez que tomaría medidas para prevenir el uso ilegal de la propiedad intelectual en la herramienta de creación de videos con inteligencia artificial Seedance 2.0.
Esta medida se tomó después de que varias productoras de cine estadounidenses, incluida The Walt Disney Company, advirtieran que podrían tomar medidas legales.
Disney envió una carta solicitando el fin de la infracción a ByteDance el mes pasado. La productora acusó a la empresa de tecnología china de utilizar personajes propiedad de Disney para entrenar y operar el modelo Seedance 2.0 sin licencia.
La controversia estalló después de que muchos videos creados por Seedance 2.0 se propagaran fuertemente en las redes sociales en China.
Entre ellos hay videos que simulan escenas de los dos actores de Hollywood Tom Cruise y Brad Pitt participando en una batalla, aunque estas imágenes fueron creadas completamente con inteligencia artificial.
El incidente ha suscitado preocupación en la industria del entretenimiento sobre el hecho de que los modelos de inteligencia artificial puedan explotar imágenes de actores o personajes de películas sin el permiso de los titulares de derechos de autor.
Las disputas entre las empresas de tecnología que desarrollan inteligencia artificial y la industria del entretenimiento están aumentando en los últimos tiempos, a medida que las herramientas de creación de imágenes y videos con IA son cada vez más populares.
Los estudios de cine y las plataformas de streaming temen que esta tecnología pueda utilizar datos protegidos por derechos de autor para entrenar modelos, mientras que las empresas de tecnología creen que se necesita un marco legal más claro para regular el uso de los datos en el desarrollo de la inteligencia artificial.