Nueva Zelanda acaba de presentar un modelo de buque de superficie no tripulado (USV) llamado WHAI, marcando un nuevo paso en la estrategia de modernización de la capacidad naval, con un enfoque en plataformas autónomas, flexibles y de costo óptimo.
WHAI está diseñado como un barco no tripulado totalmente eléctrico, que utiliza un motor a reacción, lo que permite un funcionamiento casi silencioso y minimiza las señales térmicas, lo cual es un factor importante en las misiones de reconocimiento y operaciones secretas en el mar.
Gracias a ello, este vehículo puede limitar la detección en un entorno marítimo altamente competitivo.
En términos de rendimiento, el WHAI puede alcanzar una velocidad máxima de aproximadamente 30 nudos/hora (equivalente a 56 km/h).
El diseño de casco bajo ayuda a reducir el área de reflexión del radar, apoyando eficazmente las misiones de vigilancia, patrulla o recopilación de información en condiciones sensibles.
Uno de los aspectos notables de la WHAI es el compartimento de carga modular, capaz de transportar hasta 350 kg de equipos.
Este sistema permite la integración flexible de sensores de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), así como equipos de transmisión de comunicaciones. Gracias a la estructura abierta, el barco puede personalizarse rápidamente según cada tarea específica.
WHAI fue desarrollado por EDGE Defence (una empresa de tecnología de defensa con sede en Nueva Zelanda), con capacidad de operación totalmente automática o control remoto.
Esta plataforma también es compatible con sistemas de mando y control de terceros, lo que facilita la integración en las redes de combate existentes.
En cuanto a la estructura, el barco utiliza una combinación de muchos materiales como fibra de carbono, fibra de vidrio, aluminio y polietileno de alta densidad.
Esta mezcla tiene como objetivo equilibrar la durabilidad, el peso ligero y la capacidad de operar en condiciones duras en alta mar.
Según el Sr. John Gell, Director General de EDGE Defence, WHAI refleja una clara tendencia en el campo de la defensa, como el cambio a sistemas autónomos para ampliar el alcance de las operaciones, al tiempo que minimiza los riesgos para las personas.
John Gell enfatizó que esta plataforma no solo ahorra costos sino que también es fácil de implementar en muchos contextos diferentes.
En cuanto a las tareas, el WHAI está orientado a ser un USV multitarea. El barco puede asumir roles como la concienciación sobre el campo marítimo, la vigilancia costera, la protección de las fuerzas, el apoyo al entrenamiento naval y la simulación de objetivos.
Además, también sirve para monitorear infraestructuras importantes como puertos marítimos, proyectos energéticos offshore y sistemas de comunicación submarinos.
En particular, WHAI está diseñado para desplegarse rápidamente en entornos de difícil acceso o condiciones duras, donde los vehículos tripulados tienen muchas limitaciones.
El proyecto también cuenta con la participación de más de 10 proveedores y socios nacionales, lo que demuestra que la capacidad de la industria de defensa nacional de Nueva Zelanda está mejorando significativamente.