Al pasar por el puente Thê Húc, el espacio del templo Ngọc Sơn abre un mundo completamente diferente con el ruido de la ciudad. Construido en el siglo XIX, el templo es una combinación armoniosa de arquitectura antigua y paisajes naturales pintorescos.


Justo desde la entrada, la Torre del Pluma y la Torre Nghiên se alzan majestuosas, afirmando el espíritu de sed de conocimiento y respeto por la escritura de los antiguos habitantes de Hanoi. Al entrar, aparece el sistema arquitectónico que incluye Đắc Nguyệt Lâu, la casa comunal Trấn Ba y el santuario principal con intrincados rasgos tallados. El templo venera al dios Văn Xương Đế Quân y al Santo Đức Thánh Trần Hưng Đạo.
En medio del ritmo de vida agitado de 2026, el templo Ngoc Son todavía mantiene su fuerte atractivo para la gente local. Temprano esta mañana, bajo el sol claro del clima de finales de primavera, mucha gente vino aquí para ofrecer incienso y disfrutar del paisaje.
Mientras contemplaba lentamente el paisaje, el Sr. Nguyen Van Hung (68 años, barrio de Thanh Xuan, Hanoi) compartió: "Cada vez que hay una luna llena o una festividad del Tet, vengo aquí. Para mí, el templo Ngoc Son no es solo un lugar para rezar, sino una parte de los recuerdos de Hanoi. Sentado en el templo Tran Ba mirando hacia la Torre de la Tortuga, siento que mi corazón se calma en medio de los cambios de la vida moderna".

No solo para los ancianos, el templo Ngoc Son es ahora también un destino para los jóvenes amantes de la cultura. Minh Anh (22 años, estudiante) compartió: "Vine aquí para rezar para que el próximo examen vaya bien. El espacio aquí es muy especial, desde los techos de tejas cubiertas de musgo hasta las filas de árboles antiguos que reflejan la superficie del lago, todo brinda una sensación de orgullo por los orígenes y el patrimonio de nuestros antepasados".
A través de muchos altibajos históricos, el templo Ngoc Son todavía se mantiene firme como un símbolo de sabiduría y orgullo nacional. En el corazón de la capital cada vez más moderna, el templo sigue siendo un silencio necesario, donde la cultura tradicional y la vida contemporánea se encuentran, creando una identidad única y elegante.