
Según información de Sciencealert, una misteriosa obra arquitectónica acaba de ser descubierta bajo las ruinas de la antigua ciudad de Tell el-Fara'in, también conocida por nombres antiguos como Per-Wadjet o Buto, en el delta del Nilo.
Esta ciudad tiene una historia de casi 6.000 años, fue un importante centro religioso que adoraba a la diosa de las serpientes Wadjet. A través de muchos períodos, el área fue continuamente construida, destruida y reconstruida antes de ser abandonada alrededor del siglo VII.
Debido al terreno complejo con muchas capas de lodo, agua subterránea y restos superpuestos, la excavación utilizando métodos tradicionales es muy difícil. El equipo de investigación dirigido por Mohamed Abouarab de la Universidad de Kafrelsheikh utilizó tecnología de radar satelital y métodos de medición de resistencia eléctrica para estudiar profundamente bajo tierra.
Los datos del satélite Sentinel-1 ayudaron a identificar grandes anomalías, luego el equipo realizó mediciones detalladas en el área de Kom C. Más de 1.300 mediciones revelaron una estructura de ladrillo de barro, de aproximadamente 25 x 20 metros de tamaño, ubicada a una profundidad de 3 a 6 metros bajo tierra.
Las excavaciones posteriores confirmaron que la obra data de hace unos 2600 años, perteneciente a la dinastía saitay, la dinastía número 26 del antiguo Egipto, antes de ser conquistada por el Imperio Persa.
En la escena, los arqueólogos encontraron muchas paredes de ladrillo de barro junto con artefactos de significado espiritual como amuletos y pequeñas estatuas. Algunos artefactos representan dioses famosos como Isis, Horus y Taweret.
En particular, el equipo de investigación descubrió una estatua híbrida que combinaba características de babuinos, halcones y el enano Patikos, lo que muestra la diversidad en las creencias de este período.
Basándose en los artefactos, los científicos creen que la obra podría haber sido un templo, un complejo religioso o un lugar de residencia para sacerdotes. Sin embargo, la función exacta aún necesita más tiempo de investigación para determinarse.
Este descubrimiento también marca un importante paso adelante en la combinación de tecnología de teledetección y geofísica en la arqueología, ayudando a detectar estructuras enterradas sin necesidad de excavaciones a gran escala.
El equipo de investigación espera que en las próximas encuestas se puedan descubrir más estructuras antiguas, incluso un segundo templo que todavía se encuentra bajo una gruesa capa de arcilla.