Según el Centro Nacional de Pronóstico Hidrometeorológico, el pronóstico del tiempo muestra que alrededor de la noche del 31 de marzo al 1 de abril, el norte puede recibir una masa de aire frío débil, causando chubascos y tormentas eléctricas dispersas en una amplia zona.
En particular, esta ola de aire frío aparece justo después de un período de calor generalizado, creando un "conflicto" entre la masa de aire frío y el aire caliente. Esta evolución aumenta el riesgo de tormentas, rayos, granizo y fuertes ráfagas de viento, fenómenos meteorológicos peligrosos que pueden afectar directamente a las actividades turísticas y al movimiento al aire libre.
Antes de que llegue el aire frío, el 31 de marzo se identifica como el pico de calor en el norte y el centro-norte. La temperatura más alta en la región noreste es generalmente de 35-36 grados C, mientras que en el noroeste hay lugares de 36-38 grados C.
Los días 1 y 2 de abril, bajo la influencia del aire frío, el clima en el norte se vuelve fresco, la temperatura baja, especialmente en las zonas montañosas puede ser fresca. Este es un período típico de transición estacional, cuando el clima fluctúa rápidamente y entraña muchos riesgos.
Anteriormente, del 29 al 30 de marzo, el norte registró dos olas de tormentas eléctricas generalizadas acompañadas de tornados y granizo. En Lao Cai y Cao Bang, los desastres naturales causaron 3 heridos, 7 casas completamente derrumbadas, más de 4.000 casas destechadas y muchas áreas de cultivos dañadas.
Según la agencia meteorológica, la causa de los recientes fenómenos de tormentas y granizo se debe a una vaguada de baja presión comprimida combinada con la convergencia de vientos en altura de unos 5.000 m. Esta es una forma meteorológica que no es inusual durante el período de transición estacional, aunque este año apareció más tarde que en muchos años.
Los expertos señalan que, durante el cambio de estación, los fenómenos meteorológicos extremos como el calor, las tormentas locales, los tornados o las granizos suelen ocurrir rápidamente, con un alcance estrecho pero una intensidad fuerte, lo que puede tener un gran impacto en la vida y las actividades turísticas.
Con la compleja evolución del clima, los turistas que planeen viajar al norte deben seguir de cerca el pronóstico del tiempo y ajustar proactivamente sus itinerarios.
Limite la participación en actividades al aire libre, escalada de montañas, senderismo o viajes largos por la tarde y la noche, momentos en los que es probable que aparezcan tormentas eléctricas. Cuando se produzcan tormentas eléctricas, busque rápidamente refugio seguro, mantengase alejado de árboles grandes, postes de electricidad y zonas vacías.
Los turistas deben preparar impermeables y ropa ligera para mantenerse calientes porque la temperatura puede bajar rápidamente después de que llegue el aire frío, especialmente en las zonas montañosas. Al mismo tiempo, compruebe cuidadosamente las condiciones climáticas antes de visitar destinos naturales para garantizar la seguridad.