Mantén la lente limpia.
Las lentes sucias son una causa común de que las fotos se vean borrosas y pierdan nitidez. Simplemente limpiar ligeramente con una toalla suave antes de disparar, la calidad de la foto puede mejorar significativamente sin necesidad de muchos retoques.
Aprovecha la luz natural
La luz natural ayuda a que las fotos tengan colores armoniosos y mejor profundidad. El momento ideal es temprano en la mañana o a última hora de la tarde, cuando la luz es suave y no causa sombras intensas como al mediodía.
No se debe hacer zoom con la cámara del teléfono.
El zoom digital (reproducción de fotos) reduce la calidad de la imagen, lo que facilita la desenfoque. En lugar de zoomear, se debe acercarse al sujeto o tomar fotos normales y luego recortar (crop) al editar para mantener la nitidez.
Tocar para enfocar y ajustar la luz
Tocar la pantalla ayuda a determinar la zona correcta para enfocar. Al mismo tiempo, el fotógrafo puede arrastrar la barra de luz para evitar que la foto se oscurezca demasiado o se queme, lo que ayuda a que la foto esté más equilibrada.

Prueba diferentes ángulos de disparo
No se debe fotografiar solo desde el nivel de los ojos. El ángulo de disparo de abajo hacia arriba, de arriba hacia abajo o ligeramente inclinado puede crear un nuevo efecto visual, ayudando a que la foto sea menos aburrida y tenga más énfasis.
Edita ligeramente las fotos después de tomarlas.
Las herramientas básicas de edición como aumentar el brillo, ajustar el contraste, equilibrar los colores pueden ayudar a que las fotos sean significativamente más bonitas. Sin embargo, debes ajustar a un nivel moderado para mantener la naturalidad.