Según la evaluación de Condé Nast Traveler, Vietnam ha sido considerado durante mucho tiempo uno de los destinos más asequibles de la región. Con un presupuesto de alrededor de 100-150 dólares al día, los turistas estadounidenses pueden disfrutar plenamente de los servicios desde alojamiento, comida hasta visitas turísticas con una calidad equivalente, incluso superior a la de muchas ciudades de Europa, donde los costos pueden ser muchas veces más altos.
El atractivo no solo reside en el precio barato, sino también en el diverso ecosistema turístico, desde paisajes naturales majestuosos como la bahía de Ha Long, ciudades antiguas ricas en identidad como Hoi An, hasta la famosa cocina callejera mundial.

Además, la política de visas cada vez más abierta también contribuye a aumentar el atractivo de Vietnam. Los turistas estadounidenses actualmente están exentos de visado durante 45 días sin necesidad de tiempo de espera entre ingresos, y también pueden solicitar una visa electrónica de 90 días a bajo costo, creando condiciones favorables para viajes largos o regresos repetidos.
La lista de Condé Nast Traveler enfatiza que el factor que hace un destino "rentable" no solo reside en el tipo de cambio, sino en la combinación de los costos de alojamiento, comida, visitas turísticas y transporte. Cuando estos factores están en un nivel razonable, la experiencia turística general se volverá mucho más atractiva, y Vietnam es uno de los ejemplos típicos de ese equilibrio.
Además de Vietnam, la lista también incluye muchos países como Rumania, Kirguistán, Senegal, Laos, Turquía, India, Serbia, Egipto y algunos otros destinos como Omán, Albania, Georgia, Sri Lanka, Nueva Zelanda y Guatemala.
En el contexto del aumento de los costes del turismo mundial, Vietnam mantiene su ventaja como destino económico y rico en experiencias, continuando afirmando su posición en el mapa turístico internacional.