1. Respetar los límites y dejar que los hijos y las hijas decidan por sí mismos el hogar
Los conflictos entre suegra y nuera suelen comenzar cuando los adultos intervienen demasiado profundamente en la vida privada de los niños.
No interfieran profundamente en los asuntos internos: Dejen que ambos cónyuges gestionen sus finanzas, asignen las tareas del hogar y resuelvan los desacuerdos personales. El hecho de que la madre se ponga del lado o imponga su punto de vista solo alargará la distancia familiar.
Respeta el espacio privado: Llama siempre a la puerta antes de entrar en la habitación de tus dos hijos y crea la privacidad necesaria para que tu nuera se sienta cómoda y natural como en casa.
2. Respetar los métodos de crianza de los nietos de la generación joven
Las concepciones de cuidado y educación infantil entre generaciones siempre tienen grandes diferencias debido al desarrollo de la ciencia y la medicina.
Acompaña en lugar de imponer viejas experiencias: Evita las comparaciones como "En el pasado, mamá crió a su hijo así, ¿qué pasa?" Escucha y actualiza los conocimientos modernos sobre crianza de hijos con tu nuera.
Sugerencias suaves cuando sea necesario: Si quieres compartir experiencias, habla con espíritu de referencia, respetando el derecho de decisión final de los padres del bebé.
3. Dejar de lado la psicología de escrutinio y elogiar y animar proactivamente
Cuando una nuera llega a la casa de su esposo, siempre tiene una mentalidad de ansiedad, vacilación y necesita tiempo para adaptarse a los nuevos hábitos de vida.
Aceptar la diferencia: Cada familia tiene su propia base cultural y estilo de vida. En lugar de examinar cada rasgo de gusto o pequeños hábitos, sea indulgente y guíe a su nuera con calma.
Reconoce el esfuerzo: No te arrepientas de los elogios sinceros cuando la nuera cocina comida deliciosa, cuida bien a la familia o compra regalos para los padres. El reconocimiento oportuno de la suegra es la mayor motivación para ayudar a la nuera a comprometerse sinceramente.