El sacrificio está predeterminado como obvio.
Además de los giros equivocados debido a la ambición, la película "Pasos a la vida" también revela un tipo de presión invisible pero igualmente feroz: la responsabilidad del hijo mayor. El personaje de Thương (interpretado por Quỳnh Kool) es la encarnación de miles de jóvenes en la vida real que tienen que dejar de lado sus sueños personales para convertirse en "pilares" involuntarios.
En la película, a Thuong no se le permite vivir para sí misma. Como hermana mayor, ella se convierte por defecto en la "segunda madre", reemplazando a sus padres para preocuparse por la comida, la ropa, las deudas y los problemas de sus hermanos menores. Quynh Kool ha retratado con éxito la imagen de una mujer joven siempre en un estado tenso como una cuerda de violín. Los ojos de Thuong no solo están llenos de trabajo duro, sino también llenos de ansiedad y fatiga cuando los sueños personales se retrasan continuamente, incluso se ven sofocados por las demandas de sus seres queridos.

Mirando desde la pantalla al mundo real, la imagen de Thương está presente en todas partes. Muchos jóvenes han sido privados del derecho a ser jóvenes inocentes y normales.
De hecho, el personaje de Thuong es un espejo que refleja el síndrome del "hijo bueno" en la sociedad asiática. Allí, el sacrificio del hijo mayor a menudo se considera obvio. Thuong se ve privada del derecho a ser débil, del derecho a tropezar e incluso del derecho a buscar su propia felicidad cuando la familia aún no está estable. Se esfuerza por desempeñar el papel de un pilar sólido, pero en el fondo hay un alma rota por el agotamiento después de largos días desempeñando el papel de "salvavidas" para todos los errores de sus seres queridos.
El lado oscuro del amor incondicional
Un rincón oculto muy realista que la película retrata con éxito son las consecuencias del amor incondicional. Cuando Thuong extiende sus brazos para protegerse de todas las tormentas, los hermanos menores pierden involuntariamente la oportunidad de ponerse de pie. Están acostumbrados a que cada vez que tropiezan, su hermana mayor los apoye, acostumbrados a pensar que la hermana mayor siempre encontrará una manera de resolver todos los problemas.

Esa protección proviene de la bondad, pero la realidad obstaculiza involuntariamente la madurez, creando niños que no quieren crecer, son torpes y débiles cuando tienen que enfrentarse a los tropiezos en la sociedad por sí mismos.
En el lado opuesto, la actuación de Quỳnh Kool toca hasta el final la soledad de una persona que lo soporta. El público siente lástima por Thương no necesariamente porque tenga que ganarse la vida con dificultad, sino porque está demasiado perdida entre sus seres queridos. Las personas que son hermanos y hermanas a menudo son resistentes y buenas para ocultar la fatiga hasta el punto de que sus familiares también olvidan que también saben sentirse agraviadas, también necesitan un hombro en el que apoyarse.

La tristeza silenciosa de Thuong transmite un mensaje suave pero conmovedor: A veces, el mayor regalo para los pilares no son las grandes cosas materiales, sino solo el reparto de responsabilidades y una pregunta amable, para que se les permita quitarse el armadura fuerte y vivir de acuerdo con las debilidades de la vida cotidiana.