Según las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría (AAP), los niños pequeños son fácilmente afectados por productos químicos de limpieza fuertes debido a que el sistema respiratorio y la piel aún son sensibles. Por lo tanto, la elección de productos de higiene debe ser especialmente cuidadosa.
La revista Consumer Reports también dijo que muchos productos de limpieza comunes pueden contener compuestos orgánicos volátiles (COV), que causan irritación si se usan en espacios cerrados.
Priorizar productos suaves y bajos en olor
Los expertos recomiendan elegir productos etiquetados como "sin olor", "sin cloro", "sin amoníaco" y usarlos en cantidades suficientes. Después de limpiar, debes abrir la puerta para ventilarla durante al menos 20-30 minutos.
Aprovechando los materiales naturales
Según el sitio web familiar de la BBC, el vinagre blanco y la bicarbonato de sodio pueden reemplazar muchos productos de limpieza comunes para desodorizar, limpiar superficies de cocina, baños o pisos.
Limpiar el punto correcto al que suele tocar el niño
Los mandos de las puertas, los pisos, las mesas de comedor, los juguetes y los bancos de los niños deben limpiarse regularmente con solución segura, y luego limpiarse con agua limpia para limitar los residuos.
Guardar productos químicos fuera de alcance.
AAP recomienda que los productos de limpieza se conserven en un lugar alto, con cierres de seguridad para evitar el riesgo de que los niños los toquen o los traguen accidentalmente.
Mantener la casa limpia es necesario, pero para familias con niños pequeños, la seguridad siempre debe ser lo primero. Una elección inteligente y un uso adecuado ayudarán a crear un entorno de vida limpio y saludable para el desarrollo de los niños.