Actualmente, la Sra. Vi es autónoma en los negocios y también enseña tailandés. Impresiona por su estilo suave, práctico y sus puntos de vista sobre la vida claros. Después de un matrimonio con un extranjero y tener hijos, la Sra. Vi dijo que ya no le da importancia a la apariencia, sino que valora la estabilidad y la sinceridad. Para ella, lo más importante es encontrar un compañero que sepa compartir y construir juntos el futuro.
Mientras tanto, el Sr. Cong está trabajando como consultor de admisiones para estudiar en el extranjero en la ciudad de Ho Chi Minh. Casado durante un año y luego separado, reconoce abiertamente que las diferencias en los puntos de vista sobre la vida son la razón por la que la antigua relación no pudo continuar. Después de dos años de soltería, el Sr. Cong eligió participar en el programa con una mentalidad abierta. Espera encontrar una pareja sencilla, que sepa lo suficiente y esté dispuesta a construir la felicidad juntos.
Desde la primera parte de la conversación, ambos mostraron muchas similitudes en sus pensamientos sobre la familia. El Sr. Cong compartió su punto de vista de que el matrimonio es un viaje paralelo, donde cada persona tiene su propio trabajo y espacio, pero aún así se mira el uno al otro. Cree que la felicidad no proviene del esfuerzo de una sola parte, sino del consenso. La Sra. Vi está de acuerdo con ese pensamiento y enfatiza que valora más las acciones que las palabras.
El momento en que el Sr. Cong expresó su deseo de conocer seriamente a la Sra. Vi, construir una familia feliz, creó un punto culminante emocional. Sin apresurarse a responder, la Sra. Vi mostró la calma característica de una persona experimentada. Ella compartió hábilmente que necesita más tiempo para observar y sentir, porque para ella, una relación duradera debe demostrarse con sinceridad a largo plazo.
En el desafío del programa, la pareja mostró una coordinación armoniosa aunque todavía tenían un poco de timidez. Las conversaciones sobre el trabajo, los planes futuros y el deseo de estabilizar sus vidas ayudaron a ambos a entenderse mejor. La Sra. Vi expresó su deseo de formar una familia en Vietnam y tener más hijos, mientras que el Sr. Cong también afirmó que no teme el matrimonio y está dispuesto a seguir adelante si conoce a la persona adecuada.
La decisión final del programa terminó presionando el botón de consentimiento de ambos. Ese momento no solo marcó una nueva oportunidad para aprender, sino también un mensaje positivo sobre atreverse a abrirse después de la herida. Para la Sra. Vi y el Sr. Cong, el camino por delante puede tener muchos desafíos, pero elegir una oportunidad el uno para el otro ya es un comienzo significativo.