Quieres casarte
El matrimonio requiere esfuerzo y compromiso a largo plazo, así que cásate cuando estés listo.
No pienses en casarte solo porque tu pareja o tus padres quieren que te cases. Las circunstancias externas pueden hacerte sentir ganas de casarte, pero esta es tu propia decisión.
Comprender claramente al oponente
Amas a su verdadero ser, incluidos sus defectos, en lugar de esperar que cambien después de casarse.
Resolución de conflictos saludables
Cuando ustedes dos pueden discutir sin ofenderse mutuamente y siempre apuntan a una solución común, ese es el momento en que están más preparados para avanzar hacia un matrimonio duradero.
Confianza absoluta
Siempre le das confianza a la otra persona, no hay lugar para la sospecha o el control de los teléfonos y cuentas personales del otro. Esa es una prueba de una relación que ha alcanzado la madurez y la seguridad.
Transparencia e independencia financiera
El dinero es la principal causa del divorcio. Una pareja está dispuesta a casarse cuando tienen la capacidad de ser económicamente independientes, al mismo tiempo que son completamente transparentes sobre las deudas, los ingresos y tienen un plan común para gestionar los gastos y acumular para el futuro.
Capacidad para superar la adversidad juntos
El poder del amor se verifica a través de etapas difíciles como la presión laboral, los eventos familiares o los fracasos personales.
Si ustedes dos han superado juntos tormentas y aún mantienen la unión, esa es una prueba de acero de la durabilidad de la relación.
Dispuesto a comprometerse
El matrimonio es un proceso de ajuste del ego personal para integrarse en la vida común.
Estás realmente dispuesto a saber cómo poner los intereses de "nosotros" por encima de las necesidades individuales, dispuesto a sacrificar los intereses individuales por la estabilidad y la felicidad a largo plazo del hogar.