La presion de cuidar a los niños pequeños, el trabajo y la falta de sueño hacen que no pocas madres pierdan facilmente el control emocional. Regañar puede ayudar a aliviar la situacion de inmediato, pero a largo plazo deja daño psicologico tanto para la madre como para el niño. Segun Psychology Today, las reacciones de ira suelen provenir del estres acumulado, no del comportamiento del niño.
Los psicologos recomiendan que los padres tengan "palabras autoajustadas" para interrumpir las emociones negativas antes de que estallen. A continuacion, se presentan 10 frases sugeridas por muchos terapeutas familiares:
1. El niño no se enfada intencionalmente.
2. El niño necesita ser guiado, no ser castigado.
3. Soy un adulto, puedo controlar mis emociones.
4. Golpear al bebe en este momento no resolvera el problema.
5. Respira profundamente, puedes calmarte.
6. Todavia estoy aprendiendo a comportarme.
7. Quiero enseñar a mis hijos, no asustarlos.
8. Esta emocion pasara rapidamente.
9. Podemos hablar con mas suavidad.
10. Mantener la calma es el mejor regalo para tu hijo en este momento.
Segun Harvard Health Publishing, cuando los padres se detienen unos segundos para regular sus emociones, el cerebro tiene la oportunidad de pasar de la reaccion impulsiva al pensamiento racional. Esto ayuda a reducir significativamente los comportamientos de regaño o castigo incontrolado.
No solo es beneficioso para los niños, sino que tambien ayuda a las madres a proteger su propia salud mental. Verywell Mind señala que el sentimiento de culpa despues de gritar a los niños es la razon por la que muchas madres caen en un torbellino de estres y se culpan a si mismas.
Criar hijos no requiere que los padres sean perfectos, sino que necesitan estar lo suficientemente despiertos para corregir los errores todos los dias. Recordar y practicar estos "mantras" puede ayudar a las madres a construir gradualmente un entorno familiar mas tranquilo, seguro y lleno de amor para sus hijos.