El consumo de combustible de los automóviles generalmente no cambia mucho si el vehículo se mueve por la misma ruta, transporta una carga equivalente y el conductor mantiene un hábito de funcionamiento estable. Por lo tanto, cuando el vehículo consume repentinamente un consumo de combustible significativamente mayor, por ejemplo, de unos 10 litros a 13 litros/100 km, el propietario del vehículo no debe solo pensar en repostar más gasolina, sino que debe verificar para encontrar la causa.
Según un técnico del Centro de reparación, mantenimiento y cuidado de automóviles Ninety Eight Auto (ciudad de Thu Duc, ciudad de Ho Chi Minh), el consumo anormal de gasolina suele ser una señal de que una o más partes del coche no están funcionando correctamente. Si esta situación se prolonga, no solo aumentarán los costos de combustible, sino que muchas otras piezas también pueden verse afectadas.
Una de las posibles causas es que el sistema de suministro de combustible funciona mal, como la obstrucción del filtro de combustible o la degradación de la bomba de gasolina, lo que puede hacer que la presión del combustible sea inestable, haciendo que el motor pierda el acelerador, reduzca la potencia y funcione de manera ineficiente. En algunos modelos de automóviles, la ECU puede ajustar la cantidad de inyección de combustible para compensar dentro de un cierto límite, lo que hace que el consumo de combustible aumente.
Además, el sensor de oxígeno es un detalle que juega un papel importante para ayudar al ECU a ajustar la relación de carburado entre el aire y el combustible. Cuando el sensor se mancha, envejece o se avería, la señal enviada al ECU ya no será precisa. Esto puede hacer que el motor rocíe más combustible de lo necesario, lo que lleva a la pérdida de combustible, al tiempo que aumenta las emisiones y reduce la eficiencia operativa.
También según el técnico de Ninety Eight Auto, el detonador es también una parte que debe tenerse en cuenta. Después de un largo período de uso, el detonador puede desgastarse o adherirse a la hollín, lo que hace que las chispas se encendan más débilmente. Por lo tanto, el proceso de combustión del combustible no se produce por completo, el motor funciona más lento, reduce la potencia y consume más combustible.
Si el consumo de combustible se prolonga sin ser tratado, el motor puede acumular más hollín en la cámara de combustión, lo que reduce el rendimiento. Al mismo tiempo, el catalizador de emisiones y el sensor de oxígeno también corren el riesgo de deteriorarse más rápido, lo que lleva a un aumento de los costes de reparación.
Especialmente para los coches que se han utilizado durante muchos años, si la bomba de gasolina se avería por completo, el coche puede quedarse averiado repentinamente durante el funcionamiento, causando inseguridad.
Para limitar esta situación, los propietarios de automóviles deben mantener sus automóviles periódicamente de acuerdo con las recomendaciones del fabricante, y al mismo tiempo revisar el sistema de combustible, reemplazar los filtros de combustible a tiempo, revisar los sensores de oxígeno, las bujías y los detalles relacionados cuando detecten que el vehículo muestra signos de consumo de combustible anormal.
La detección y la reparación temprana no solo ayudan a ahorrar costos de combustible, sino que también contribuyen a prolongar la vida útil del motor, mantener la capacidad de funcionamiento estable y limitar los daños que surjan.