En consecuencia, su decisión de presentarse al examen de ingreso a la Universidad de Teatro y Cine solo llegó al final del grado 12, después de participar en un sketch de propaganda. En ese momento, Phạm Yến dijo que eligió presentarse al examen de actuación solo con el deseo de ser famosa, viéndolo como un trampolín para pasar al canto porque tenía miedo de estudiar teoría musical. "En ese momento pensé que ser famosa era muy fácil y no entendía que cada profesión tenía sus propias características", compartió.
Sin embargo, el proceso de estudio y entrenamiento ha ayudado a la actriz a darse cuenta de que su verdadera pasión es la actuación. A partir de ahí, se ha vuelto gradualmente más seria con la profesión, determinando un camino largo en lugar de pensamientos momentáneos.
En este viaje, Pham Yen no pudo evitar las dificultades. Ella dijo francamente que había pasado por un largo período de 20 fracasos consecutivos en las audiciones, a veces siendo rechazada docenas de veces o siendo reemplazada cerca del día de rodaje. Sin embargo, en lugar de desanimarse, la actriz eligió una perspectiva positiva: cada papel tiene sus propias exigencias y no ser elegida a veces es solo porque no es adecuada.
El punto de inflexión en su carrera provino del papel de "Bà Hai" en la obra "Mình ơi" en 2016. Este papel ayudó a Phạm Yến a acercarse al público, al tiempo que afirmó su capacidad para encarnar personajes profundos. Según ella, para hacer bien un papel, el artista necesita estudiar cuidadosamente el contexto, la personalidad del personaje y "vivir" con el personaje en lugar de solo mostrar la apariencia externa.
Poseyendo un rostro con personalidad, Phạm Yến dijo que es más adecuada para papeles de "chica de carácter", "chica coqueta" en lugar de una imagen gentil. Esta es también la dirección que persigue en los escenarios de teatro, donde la ayuda a mejorar sus habilidades y definir su propio estilo.
Sin detenerse en el escenario, la actriz también alberga un proyecto cinematográfico de acción con el deseo de probar suerte en la imagen de "chica de acción", inspirada en Ngo Thanh Van. Esto se considera un nuevo paso, que muestra la ambición de ampliar sus habilidades de actuación.
Al cerrar el programa, Phạm Yến envió un mensaje a los jóvenes: perseguir el arte requiere seriedad, perseverancia y amabilidad. Para ella, solo cuando se entrega por completo, el éxito puede llegar de manera sostenible.