Apareciendo en el programa, la pequeña Khiết Doanh llevó consigo un cuadro dibujado por sus propias manos. En el cuadro está la imagen de su padre de pie en el escenario, sosteniendo un micrófono y cantando, junto a los detalles cuidadosamente elaborados. Para ella, no es solo un dibujo, sino también una forma de expresar orgullo y amor por su padre.
Compartiendo en el programa, el cantante Triệu Lộc dijo que a menudo está ocupado con su agenda de actuaciones y su trabajo docente, por lo que el tiempo dedicado a la familia es algo limitado. Cuando sus padres van a trabajar, Khiết Doanh vive principalmente con sus abuelos. Sin embargo, lo que lo conmovió es que su hija es muy comprensiva, rara vez exige, solo espera momentos sencillos cuando su padre regresa a casa.
Según el cantante, cada vez que tiene la oportunidad de regresar temprano, su hija suele estar cerca y le gusta que su padre le frote la espalda para dormir. Esas pequeñas pero constantes acciones se convierten en un vínculo emocional entre padre e hija, ayudando a compensar en parte el tiempo de separación debido al trabajo.
Lo especial es que, aunque su padre es cantante, la pequeña Khiết Doanh nunca ha visto a su padre actuar en directo. Solo conoce el trabajo de su padre a través de la televisión y las historias contadas en la familia. Por lo tanto, el mayor deseo de la niña es seguir a su padre a cantar una vez, presenciar con sus propios ojos el momento en que su padre está en el escenario.
Ante la confesión de su hijo, el cantante Triệu Lộc no ocultó su emoción. Dijo que siempre intenta equilibrar el trabajo y la familia, y al mismo tiempo elige una forma de enseñar a su hijo que sea suave y no impositiva. El cantante masculino también afirmó que no obligará a su hijo a seguir el arte, sino que dejará que se desarrolle según sus propios intereses y habilidades.
A partir de esta historia, Ốc Thanh Vân cree que muchos padres, por ganarse la vida, carecen involuntariamente de tiempo para estar con sus hijos. Sin embargo, lo que los niños necesitan a veces no son grandes cosas, sino solo presencia y atención cada día.