Desde el principio, Ốc Thanh Vân compartió que el amor en la familia no siempre se distribuye uniformemente, y a veces las palabras de defensa involuntarias hacen que los niños sientan que no son escuchados.
La situación se abre cuando la máster en psicología Nguyễn Hải Uyên presenta un juguete con forma de cangrejo con el palo roto. Khả Hân dijo que este es un objeto que le gusta mucho, pero que su hermana menor lo arruinó cuando iba a la escuela. A pesar de haberle recordado muchas veces, su hermana menor sigue rompiendo cosas, mientras que sus padres suelen decir: "Todavía soy pequeña".
Esto es lo que hizo que Khả Hân se sintiera injusta. La niña compartió que su hermana ya sabe comer y jugar, ya no es demasiado pequeña para no entender las cosas. Una vez, cuando su hermana tomó un juguete y lo metió en el agua, Khả Hân la regañó, pero sus padres le recordaron, lo que la enfureció y la hizo salir a sentarse sola.
La madre de Kha Han dijo que antes su hija era la única nieta de la familia, por lo que era amada y consentida. Sin embargo, desde que tuvo una hermana menor, Kha Han no estaba contenta y expresó que no le gustaba tener una hermana menor. Los pequeños conflictos acumulados durante mucho tiempo hicieron que la distancia entre las dos hermanas se hiciera cada vez mayor.
Cuando se le preguntó si todavía la amaba, Khả Hân todavía afirmó sus sentimientos por ella, pero esperaba que sus padres pudieran escucharla y defenderla más. También esperaba que sus padres tomaran tiempo para preocuparse, especialmente los fines de semana cuando toda la familia estaba en casa.
Al escuchar las palabras de su hija, la madre Khả Hân se emocionó hasta las lágrimas y abrazó a su hija. Admitió que no había equilibrado realmente el tiempo para sus hijos debido a la presión económica, pero prometió intentar cambiar y dedicar más tiempo a llevar a sus hijos a jugar.
A partir de esta historia, la máster Nguyễn Hải Uyên cree que los padres no solo deben pedir a los hermanos mayores que cedan a los hermanos menores, sino que deben establecer reglas claras en la familia. La delimitación de los derechos de propiedad de los juguetes o la creación de un espacio privado ayudará a los niños a entenderse y respetarse más.
Al final del programa, Ốc Thanh Vân enfatizó que la equidad en la familia no es dividir todo por igual, sino que cada niño siente que es amado y escuchado a su manera.