Zona - un peligro subestimado para las personas mayores y las enfermedades crónicas
Según datos publicados por Glaxo Smith Kline (GSK) en marzo, hasta el 78% de los encuestados expresaron su preocupación de que el herpes zóster pueda interrumpir la vida diaria. Además, el 72% cree que esta enfermedad puede provocar hospitalización prolongada. Sin embargo, es notable que más de la mitad (54%) de los encuestados dijeron que nunca habían hablado proactivamente con el personal médico sobre el herpes zóster.
La encuesta se realizó en más de 6.000 personas de 50 años o más en 10 países, centrándose en grupos que viven con enfermedades crónicas como enfermedades cardiovasculares, diabetes, enfermedades renales o enfermedades respiratorias. Estos son sujetos con mayor riesgo de herpes zóster y más propensos a complicaciones graves que las personas sanas.
Los resultados de la encuesta muestran una realidad notable: a pesar de la preocupación por la enfermedad, el conocimiento de la gente sobre los factores de riesgo sigue siendo limitado. 1 de cada 4 personas cree que la enfermedad crónica no afecta al sistema inmunológico ni al riesgo de herpes zóster. Al mismo tiempo, el 46% de los participantes no se dan cuenta de que las enfermedades subyacentes pueden aumentar la gravedad de la enfermedad.
En particular, entre las personas que han tenido herpes zóster, el 42% dijo que experimentó dolores graves que afectan su vida diaria. Alrededor del 33% tuvo que dejar de trabajar o limitar su participación en actividades sociales debido a la enfermedad.
Zona - un riesgo común pero fácil de ignorar
A nivel mundial, se estima que 1 de cada 3 adultos corre el riesgo de contraer el herpes zóster a lo largo de su vida. La enfermedad se debe a la reactivación del virus varicela-zoster, el agente causante de la varicela, que existe silenciosamente en el cuerpo y puede brotar cuando el sistema inmunológico se debilita, especialmente en los ancianos.
La Dra. Elena DeAngelis, Directora Médica de GSK Vietnam, dijo: el herpes zóster suele manifestarse con erupciones acompañadas de ampollas que causan dolor y ardor, concentradas en el pecho, el abdomen o la cara. El dolor puede durar incluso después de que la lesión cutánea ha sanado, llamado dolor nervioso posterior al herpes zóster, una complicación común que puede durar muchos meses, incluso años.
Además, la enfermedad también puede causar complicaciones peligrosas como efectos en la visión, aumento del riesgo de accidente cerebrovascular o problemas cardiovasculares en algunos casos.
La combinación del envejecimiento y las enfermedades crónicas puede debilitar el sistema inmunológico, aumentando así el riesgo de herpes zóster. Sin embargo, la inclusión del herpes zóster en el programa de gestión de la salud periódica aún no ha recibido la atención adecuada.
En el contexto del envejecimiento de la población y el aumento de las enfermedades crónicas, el herpes zóster ya no es una enfermedad rara, sino que se ha convertido en un problema de salud que necesita la atención adecuada. Los expertos recomiendan que las personas no sean subjetivas y que protejan activamente su salud a través de exámenes y asesoramiento médico periódicos.