Comer demasiado o dejar el estómago demasiado vacío
Ambos estados estimulan al estómago a secretar más ácido, lo que contribuye a dañar la mucosa.
Comer rápido, masticar poco
Hace que la comida sea difícil de digerir, aumenta la presión sobre el estómago y, al mismo tiempo, causa fácilmente hinchazón e incomodidad.
Usar alimentos crudos, fríos o poco procesados
Excepto las frutas frescas, las personas con enfermedad estomacal deben evitar los alimentos poco cocidos/vivos porque pueden aumentar el riesgo de infección y irritación estomacal.
Comer hasta tarde
Hacer que el estómago funcione continuamente aumenta el riesgo de reflujo esofágico y retrasa la recuperación.
Fumar
Causa inflamación, afecta la capa protectora de la mucosa, haciendo que la lesión sea más difícil de curar.
Estrés
Cuando estás estresado, el estrés puede aumentar la secreción de ácido estomacal, lo que puede causar fácilmente úlceras de estómago.
Actividad física vigorosa después de las comidas
Esto dificulta la digestión del estómago y aumenta la presión sobre la mucosa.
Antiinflamatorios no esteroideos (AINE)
El uso excesivo de ciertos medicamentos como el ibuprofeno o la aspirina puede dañar la mucosa gástrica; por lo tanto, el uso debe ser limitado o según las indicaciones médicas.
Cambiar los hábitos anteriores no solo ayuda a reducir los síntomas, sino que también apoya el proceso de recuperación estomacal para que sea efectivo.