Té verde
El té verde es una opción adecuada para aquellos que quieren reducir gradualmente su hábito de beber café. Este tipo de té todavía brinda una sensación de estado de alerta pero generalmente contiene menos cafeína. L-teanina, un aminoácido en el té verde, puede ayudar a mantener un estado de alerta pero aún relajado.
El té verde también es rico en catequinas, especialmente epigallocatequina-3-gallato (EGCG), un compuesto con fuertes propiedades antioxidantes y antiinflamatorias.
Además, el matcha puede ser una opción de reemplazo adecuada para el café. El matcha es una forma en polvo de té verde, hecha de todas las hojas de té molidas finamente. La combinación de cafeína y L-teanina en el matcha puede ayudar a mantener el estado de lucidez y concentrarse durante más tiempo sin causar una sensación de estrés como el café.
Té negro
La cantidad de cafeína en el té negro es menor que en el café. El color oscuro y el sabor característico del té negro provienen del proceso de oxidación de las hojas de té. En este proceso, se forman compuestos antioxidantes como la teaflavina y la tearubigina.
Estos antioxidantes pueden ayudar a reducir la inflamación y contribuir a promover el desarrollo de bacterias intestinales beneficiosas.