Batallas a vida o muerte en la sala de reanimación
En el Centro de Cuidados Intensivos, Hospital Central de Enfermedades Tropicales, muchos pacientes están luchando por la vida día a día. Un ejemplo típico es el caso del Sr. S.V. T, de 39 años, en Lang Son, ingresado en el hospital en estado de shock séptico e infección abdominal después de una cirugía de obstrucción intestinal sobre una base grave de varicela.
Unos 10 días antes de ser hospitalizada, la paciente experimentó dolor abdominal intenso, retención de la defecación y se sometió a una cirugía en un hospital de nivel inferior. Sin embargo, inmediatamente después de la cirugía, las ampollas características de la varicela brotaron del abdomen y luego se extendieron por todo el cuerpo. La infección empeoró, el abdomen se hinchó, el jugo digestivo se filtró a través del drenaje, lo que empeoró el pronóstico.
Cuando fue trasladado al nivel central, los índices inflamatorios del paciente se dispararon, el sistema inmunológico se debilitó gravemente. Los médicos determinaron que este era un caso particularmente complejo cuando la enfermedad infecciosa estalló simultáneamente con complicaciones quirúrgicas e infecciones sanguíneas, lo que obligó a un tratamiento combinado multidisciplinario para mantener la vida.
Otro caso es el del Sr. L.V. T, de 20 años, de Lào Cai, que fue hospitalizado tardíamente cuando el virus había atacado profundamente los órganos internos, causando insuficiencia respiratoria e insuficiencia hepática aguda sobre la base del síndrome nefrótico. El proceso de tratamiento encontró muchas dificultades, el pronóstico fue cauteloso.
El "escudo" inmunológico está vacío
El Dr. Nguyen Hong Ky, del Centro de Cuidados Intensivos, dijo que el punto en común de la mayoría de los casos graves es que nunca se han vacunado contra la varicela. La falta de un "escudo" inmunológico hace que el virus Varicella-Zoster ataque fácilmente, especialmente en personas con resistencia débil o que están usando inmunosupresores.
En comparación con los niños, la varicela en adultos suele progresar más gravemente con síntomas de fiebre alta, dolor en todo el cuerpo y alto riesgo de complicaciones como neumonía aguda progresiva (ARDS), encefalitis o sepsis.
No solo eso, la negligencia en el cuidado en casa también contribuye a que la enfermedad se agrave. Muchas personas todavía evitan bañarse, evitan el viento extremadamente, se aplican hojas o usan medicamentos que contienen corticosteroides sin receta. Estos errores crean involuntariamente condiciones para que las bacterias entren a través de ampollas rotas, lo que lleva a infecciones sanguíneas e insuficiencia multiorgánica.
Los expertos advierten que las personas no deben tomar a la ligera los signos iniciales como fiebre, fatiga o ampollas en la piel. Cuando aparezcan síntomas sospechosos, deben acudir a un centro médico para ser diagnosticados y tratados a tiempo, evitando aplicar arbitrariamente métodos populares no verificados.
Además de mantener la higiene corporal limpia y seca para limitar las infecciones secundarias, la vacunación sigue siendo la medida más eficaz y proactiva para prevenir la enfermedad.