Después de una serie de artículos de investigación del periódico Lao Dong, las fuerzas funcionales de la ciudad de Hue irrumpieron simultáneamente en el bosque para perseguir y demoler los campamentos de los grupos de minería de oro ilegal en la comuna de A Luoi 1.
Sin embargo, la realidad de muchos años ha demostrado que la persecución destruyendo campamentos y maquinaria es necesaria, pero no suficiente.
Los ladrones de oro operan de manera cada vez más sofisticada, se dividen en grupos, construyen chozas temporales, explotan por la noche y asignan personas para vigilar. Cuando aparecen las fuerzas funcionales, están dispuestos a abandonar la maquinaria y retirarse al bosque.
Después de unos días, incluso unas horas, la actividad se repite. Los campamentos se construyen temporalmente, se destruyen, luego se construyen otros campamentos, la maquinaria se confisca y luego se compra maquinaria nueva.
La actividad minera de oro sigue latente día y noche.
La consecuencia es que muchas colinas están divididas, muchos bosques están destruidos, las fuentes de agua están contaminadas por barro y productos químicos, lo que afecta directamente la producción y la vida de las personas en las zonas aguas abajo.
Esto no es solo una historia de explotación ilegal de recursos, sino un problema de destrucción ambiental, causando desorden público y afectando la vida, la vida y la producción de la comunidad.
Por lo tanto, para erradicar los ladrones de oro, es necesario cambiar el enfoque, prevenir desde el principio en lugar de tratar las consecuencias.
En primer lugar, es necesario adherirse a la zona, delimitar los puntos críticos y establecer puestos de control regulares en las carreteras que conducen al bosque.
Controlar a las personas que entran y salen, inspeccionar materiales, combustible, equipos, cortar las fuentes de suministro es una forma eficaz de paralizar las actividades de extracción ilegal.
En segundo lugar, si se detectan signos de construcción de chozas o transporte de maquinaria, deben ser tratados de inmediato, para evitar la formación de puntos de explotación.
La prevención proactiva siempre es más efectiva que la persecución pasiva.
En tercer lugar, es necesario reforzar la responsabilidad de los jefes. Dondequiera que los ladrones de oro operen durante mucho tiempo, se debe considerar la responsabilidad específica de las autoridades locales y las fuerzas de gestión del área.
En cuarto lugar, el manejo debe ser lo suficientemente disuasorio. Además de confiscar y destruir los vehículos, es necesario investigar y aclarar a los cabecillas, las redes organizadas y manejarlos de acuerdo con las regulaciones legales.
Quinto, con una parte de la población local participando o ayudando a los ladrones de oro por beneficios inmediatos. Además de la propaganda y la movilización, lo más básico es crear empleos, desarrollar una economía sostenible. Las personas con medios de vida estables limitarán el empleo para las bandas de minería de oro ilegal.
Acabar con los ladrones de oro no se puede hacer en una campaña a corto plazo, sino en un proceso continuo y sincrónico, desde la prevención hasta el manejo, desde la responsabilidad personal hasta el mecanismo de gestión.
Eliminar a los ladrones de oro solo destruyendo campamentos y maquinaria, el riesgo es como arrojar piedras a un estanque de jacintos de agua.