La propuesta de multar con entre 100.000 y 150.000 VND por el acto de tirar cabezas, trozos y cenizas de cigarrillo en lugares no autorizados en lugares públicos está recibiendo el apoyo de la gente.
Muchas personas todavía piensan que un pequeño filtro de cigarrillo no vale la pena ser castigado. El pensamiento de subestimar las pequeñas infracciones ha provocado que la situación de tirar basura en lugares públicos dure muchos años.
No es difícil encontrar imágenes de fumadores caminando mientras tiran las pipas de cigarrillo a la calle, arrojando cabezas de filtro a las aceras, parques, estaciones de autobuses, zonas residenciales o frente a oficinas y agencias.
Lo consideran normal, pero es una manifestación de falta de conciencia.
Una ciudad civilizada se expresa a partir de acciones muy pequeñas como tirar la basura en el lugar correcto, no escupir indiscriminadamente y no tirar pipas de cigarrillo en la calle.
Junto con la propuesta de sancionar el acto de tirar cenizas de cigarrillo, el borrador también propone una multa de 1 a 2 millones de VND por el acto de tirar basura en aceras, calzadas, tirar basura al sistema de drenaje, estanques, lagos, ríos, arroyos y canales.
Durante muchos años, no pocas alcantarillas en las ciudades se han convertido en lugares de recogida de basura involuntarios. Bolsas de plástico, cajas de espuma de poliestireno, botellas de plástico, sobras de comida y todo tipo de desechos son arrojados despreocupadamente a la boca de la alcantarilla por la gente.
Cuando ocurren fuertes lluvias, el agua no puede drenar, causando inundaciones generalizadas.
Cada temporada de lluvias, la gente se queja de que las calles están inundadas, el agua sube y el tráfico está paralizado. Pero pocas personas reconocen que son los actos de tirar basura inconscientemente todos los días los que contribuyen a crear esa situación.
Las inundaciones urbanas no solo provienen de infraestructuras descoordinadas, sino también de manos irresponsables.
Del mismo modo, muchos estanques, canales y ríos están teniendo que "se doblegar" para contener la basura doméstica descargada por los humanos. El agua negra, el hedor, los peces muertos y el paisaje descuidado se han convertido en imágenes familiares en no pocos lugares.
No se puede construir una ciudad verde, limpia y hermosa si la gente todavía ve el medio ambiente como un lugar para tirar lo que no quiere conservar.
Sin embargo, las sanciones son solo una parte de la solución, lo más importante es construir una cultura de comportamiento con el medio ambiente.
Todos deben entender que mantener la higiene general no es tarea exclusiva de los trabajadores ambientales o las agencias funcionales, sino responsabilidad de todos los ciudadanos.
Una sociedad civilizada comienza con pequeñas acciones, no tirar un trozo de cigarrillo al suelo, no tirar una bolsa de basura a la alcantarilla, no verter residuos en estanques y lagos.
Cuando los comportamientos inconscientes son tratados con severidad y la conciencia comunitaria mejora, el entorno de vida cambiará.