Los expertos dicen que si el té se deja a temperatura ambiente durante muchas horas, las bacterias del medio ambiente pueden entrar y proliferar, mientras que los compuestos antioxidantes como los polifenoles y la vitamina C también se oxidan gradualmente, lo que reduce la calidad de las bebidas.
Sin embargo, en lugar de beber, el té dejado durante la noche todavía se puede utilizar para otros fines.
Enjuague bucal que ayuda a la higiene bucal
Los estudios demuestran que los polifenoles del té tienen la capacidad de inhibir el crecimiento de la bacteria Streptococcus mutans, el principal agente causante de caries y placa.
Deodorante natural
Los polifenoles del té pueden reducir los compuestos de azufre volátiles producidos por las bacterias, lo que ayuda a reducir el mal olor en las manos o en algunos artículos domésticos.
Limpiar utensilios
El contenido de taninos en el té ayuda a eliminar parcialmente las manchas ligeras y a dar brillo a las superficies de vidrio o madera cuando se utiliza como solución de limpieza natural.
Riego de plantas
Algunos jardineros aprovechan el té frío sin azúcar para complementar los nutrientes orgánicos, pero deben usarlo con moderación para evitar cambiar el pH del suelo.
Los expertos todavía recomiendan no beber té que se haya dejado durante la noche, especialmente cuando se conserva a temperatura ambiente durante muchas horas. Si quieres disfrutar del té de forma segura, debes preparar una cantidad suficiente o guardarlo en el refrigerador y usarlo durante un corto período de tiempo para limitar el riesgo de infección y asegurar el mejor sabor.