Sin embargo, para tener un vaso de jugo de centella asiática y frijol mungo fragante y delicioso, sin olor a pescado ni crujiente, la selección de ingredientes y el procesamiento juegan un papel muy importante.
Según los expertos en nutrición, la centella asiática contiene muchas vitaminas, minerales y compuestos vegetales beneficiosos. La centella asiática es rica en vitamina B, vitamina C, carotenoides y compuestos antioxidantes, y se utiliza comúnmente como bebida en muchos países asiáticos.
Para hacer buen jugo de centella asiática y frijol mungo, se debe elegir centella asiática fresca, hojas verdes tiernas, sin marchitarse. Las verduras deben remojarse en agua salada diluida y lavarse bien para eliminar la tierra y la arena. Los frijoles mungo deben elegir tipos pelados, remojados durante aproximadamente 2-3 horas antes de cocinar para que las semillas estén suaves y más fáciles de moler.
Un secreto compartido por muchos chefs es cocer al vapor o cocinar los frijoles mungo hasta que estén cocidos, evitando cocinarlos demasiado blandos, lo que hace que la bebida se espese y pierda su sabor mantecoso natural. Luego, moler la centella asiática por separado con suficiente agua y luego filtrar para obtener el jugo. Los frijoles mungo cocidos se muelen finamente, se mezclan con el jugo de centella asiática en la proporción adecuada para crear un ligero espesor.
Para realzar el sabor, puedes añadir un poco de azúcar de roca en lugar de azúcar blanca. El azúcar de roca ayuda a que el sabor sea ligeramente dulce, sin superar el aroma natural de la centella asiática y el frijol mungo. Al beber, debes añadir hielo para que la bebida sea más refrescante.
Los expertos también señalan que no se debe usar demasiado azúcar ni beber en grandes cantidades durante mucho tiempo. Un vaso de centella asiática y frijol mungo procesado razonablemente no solo ayuda a saciar la sed, sino que también complementa muchos nutrientes para el cuerpo en los días de clima bochornoso.