Empezando por los pequeños pasos
No es necesario caminar horas o largas distancias para que funcione. Incluso caminar de 5 a 10 minutos al día también es beneficioso si se mantiene regularmente.
Aumentar las oportunidades de ejercicio durante el día
Pequeños cambios como subir escaleras, aparcar más lejos o dar una vuelta corta por el vecindario pueden ayudarte a acumular tiempo de ejercicio eficaz. Cualquier aumento de ejercicio es beneficioso, siempre y cuando mantengas el hábito a largo plazo.
Caminar con otros para aumentar la motivación
Tener un compañero de viaje te ayuda a mantener la disciplina y aumentar la interacción social, lo que hace que caminar sea más divertido.
Crear recordatorios de movimiento
Usa un teléfono o un rastreador para recordarte que te levantes y te muevas después de cada 30 minutos de estar sentado durante mucho tiempo.
Incorpora la caminata a tu rutina.
Vincular caminar con actividades diarias como después de las comidas o durante los descansos laborales. Los trozos cortos de caminata después de las comidas también ayudan a controlar el azúcar en sangre de manera más efectiva.