Según los expertos, algunas medidas pueden ayudar a mejorar esta condición y ayudar al cuerpo a adaptarse mejor por la mañana.
Según el Sistema Médico Johns Hopkins (EE. UU.), las personas deben evitar levantarse repentinamente después de despertarse. En cambio, siéntate lentamente, descansa unos minutos en la cama y luego levántate para limitar la presión arterial baja postural, la causa común de mareos matutinos.
Complementar con suficiente agua también es un factor importante. La deshidratación nocturna puede cansar el cuerpo y reducir el flujo sanguíneo al cerebro. Un vaso de agua tibia después de despertarse puede ayudar al cuerpo a despertarse y apoyar una mejor circulación.
Además, expertos del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido recomiendan dormir lo suficiente, limitar el estrés y evitar el consumo de alcohol antes de acostarse porque estos factores pueden aumentar la sensación de desequilibrio a la mañana siguiente.
Algunos ejercicios ligeros como girar el cuello, respirar profundamente o caminar lentamente por la mañana también ayudan al cuerpo a adaptarse gradualmente y a reducir la sensación de mareo.
Sin embargo, si el mareo persiste, aparece con frecuencia o se acompaña de un dolor de cabeza intenso, entumecimiento y debilidad en manos y pies, dificultad para hablar, tinnitus o desmayos, el paciente debe acudir al médico pronto para descartar enfermedades neurológicas, cardiovasculares o trastornos vestibulares.