Sin embargo, según los expertos, el método de procesamiento juega un papel importante, decidiendo los beneficios de este tipo de nuez.
Según la Asociación Americana del Corazón, las judías verdes son ricas en fibra soluble, potasio y proteína vegetal, componentes que ayudan a controlar la presión arterial y reducir el colesterol malo. Cuando se usan correctamente, las judías verdes pueden contribuir a proteger la salud cardiovascular a largo plazo.
Maya Feller, nutricionista en Estados Unidos, dijo: "Los frijoles de pollo cuando se preparan de forma sencilla, como hervidos, al vapor o mezclados con ensalada con poca sal, mantendrán su valor nutricional y también ayudarán a controlar la presión arterial de forma más eficaz que los platos fritos".
Además, combinar judías verdes con verduras, aceite de oliva o alimentos bajos en sodio también ayuda a aumentar la eficacia de la protección cardiovascular. Por el contrario, si se procesa en forma de frito crujiente, con más sal o salsa grasa, los beneficios de las judías verdes pueden reducirse significativamente.
Los expertos de la Facultad de Medicina de Harvard recomiendan que una dieta rica en plantas como las judías verdes puede ayudar a mejorar la presión arterial si se mantiene regularmente. Sin embargo, los usuarios deben controlar las porciones y cómo sazonar para evitar consumir demasiada sal.
Por lo tanto, las judías verdes no solo son buenas, sino que también se convierten en un "ayudador" para el sistema cardiovascular si se procesan de forma saludable y se utilizan razonablemente en las comidas diarias.