Agregar frutas ricas en polifenoles como las uvas y los arándanos a la dieta diaria puede ayudar a aumentar los antioxidantes para el cuerpo. Agregar regularmente estas frutas a la dieta diaria puede ayudar a proteger las células y, al mismo tiempo, es una forma sencilla de mejorar la nutrición.
Puedes comerlo directamente como refrigerio o combinarlo con el desayuno para complementar la nutrición.
Añadir al batido
Mezcle uvas o arándanos con espinacas, plátanos y yogur para crear un desayuno nutritivo.
Combinado con ensalada
Añade uvas o arándanos a la ensalada de verduras para aumentar el dulzor natural y complementar los antioxidantes. Se puede comer con nueces y salsas ligeras.
Comer después de la congelación
Las uvas y los arándanos congelados son un refrigerio fresco, poco procesado, adecuado para los días calurosos.
Comer con yogur o avena
Mezcla uvas o arándanos con yogur griego sin azúcar o avena para aumentar el sabor y el valor nutricional del desayuno.