El 5 de enero, la Primera Ministra Mette Frederiksen emitio una declaracion contundente: Cualquier accion militar estadounidense dirigida a Groenlandia sera el final de la estructura de seguridad mundial establecida despues de la Segunda Guerra Mundial.
La declaracion se hizo mientras la opinion publica estaba confundida tras la campaña estadounidense en Venezuela. Inmediatamente despues, Trump volvio a sorprender al afirmar que el control de Groenlandia era un requisito urgente para la seguridad de Estados Unidos.
En una entrevista con la television nacional, Frederiksen no dudo en señalar la "linea roja": Si Estados Unidos ataca a un miembro de la OTAN, la mayor alianza militar del planeta se desintegrara de inmediato. El articulo 5 del Tratado del Atlantico Norte sobre la defensa colectiva se volvera inutil si el lider del bloque vuelve a disparar a su aliado.
Groenlandia es actualmente el lugar donde se encuentra la base aerea de Thule, un punto clave en el sistema de alerta temprana y defensa antimisiles del Pentagono. Ademas, el enorme almacen de recursos de tierras raras sin explotar aqui es tambien el objetivo numero uno al que Estados Unidos apunta para romper el monopolio y reducir la dependencia de la cadena de suministro de China.
En respuesta a las ambiciones publicas de la Casa Blanca, el presidente de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, hizo declaraciones duras sin precedentes. Pidio al Sr. Trump que abandonara la "ilusion de la anexion".
En Nuuk, Nielsen tranquilizo a la gente de que Groenlandia es una democracia de larga data y no Venezuela para que Estados Unidos pueda actuar arbitrariamente. Enfatizo que las amenazas, las imposiciones y las palabras arrogantes no tienen lugar en las relaciones entre amigos.
Sin embargo, las tensiones aun se intensifican cuando Trump insiste en no descartar la posibilidad de una intervencion militar. En un avion especial de la Fuerza Aerea Un dia, 4 de enero, el presidente estadounidense Donald Trump critico publicamente la capacidad de defensa de Dinamarca como "debilidad", no suficiente para proteger la isla de la creciente presencia de buques de guerra rusos y chinos.
Los observadores creen que esta es una consecuencia inevitable de la carrera por los recursos y la posicion en el Artico entre las 3 superpotencias de Estados Unidos, Rusia y China cuando el hielo se derrite y se revelan nuevas rutas maritimas.
Ante la presion, Dinamarca esta recibiendo un fuerte apoyo del bloque del norte de Europa y la Union Europea (UE). Tanto Bruselas como Londres afirman que el principio de integridad territorial y el derecho a la autodeterminacion del pueblo de Groenlandia son inviolables, al tiempo que advierten sobre una crisis diplomatica sin precedentes en el corazon de Occidente.