La Conferencia de Ministros de Tecnología del Grupo de las principales economías desarrolladas y emergentes del mundo (G20), celebrada los días 1 y 2 de septiembre en Chapel Hill, Carolina del Norte (EE. UU.), copresidida por el Departamento de Comercio de EE. UU. y la Oficina de Políticas Científicas y Tecnológicas de la Casa Blanca, concluyó con el logro de una declaración de consenso común entre todas las economías miembros.
La declaración conjunta afirma que las nuevas tecnologías emergentes tienen un gran potencial para abrir prosperidad, mejorar la productividad laboral y ampliar las oportunidades de desarrollo para todos los ciudadanos.
En particular, los países del G20 acordaron reconocer que la inteligencia artificial (IA) se convertirá en una herramienta eficaz para apoyar a los responsables políticos en la racionalización del comercio internacional, la simplificación de los procedimientos administrativos y la reducción de las barreras no arancelarias innecesarias entre los socios comerciales.
Según los ministros del G20, la capacidad de razonamiento de la IA combinada con un sistema de cálculo científico de alto rendimiento puede mejorar enormemente los métodos de comparación y contraste de los estándares de bienes y servicios entre los países.
El documento de la conferencia identifica seis pilares de principios generales orientativos: marco político para promover la innovación; tecnología para la oportunidad y la prosperidad; desarrollo de una fuerza laboral técnica altamente cualificada; política de propiedad intelectual para la IA; estandarización de la IA y la IA para la estandarización; innovación industrial; inversión en cadenas de suministro.
La conferencia también acordó el Principio de Carolina sobre Tecnología Emergente, pidiendo inversión en investigación básica, consolidando la hoja de ruta de la comercialización y promoviendo la aplicación de tecnología confiable.
El secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, evaluó que lograr el consenso en el G20 es un milagro, creando confianza para que las empresas inviertan, promoviendo la producción nacional y protegiendo los derechos de propiedad intelectual.
Además de las sesiones de debate de políticas, la conferencia también organizó una serie de diálogos en profundidad con líderes tecnológicos mundiales como Jensen Huang (NVIDIA), Elon Musk (Tesla, SpaceX), Sam Altman (OpenAI), Mark Zuckerberg (Meta), Demis Hassabis (Google DeepMind), Tom Brown (Anthropic) y Alex Karp (Palantir).
Según AFP, en la sesión de diálogo, el CEO de NVIDIA, Jensen Huang, instó directamente a los ministros del G20 a considerar la IA como una infraestructura esencial y a impulsar la construcción de centros de datos. También rechazó las preocupaciones de que la IA eliminara los empleos, y advirtió a los gobiernos de los países que no deberían promulgar regulaciones que endurezcan la IA basándose únicamente en riesgos teóricos.
Al final de la conferencia, el G20 aprobó oficialmente el Objetivo de Prosperidad de la IA y el Pacto de Prosperidad de la IA para promover la formación de recursos humanos digitales y ampliar la cooperación público-privada.