Los residentes de la capital de Arabia Saudita, Riad, en la mañana del 19 de septiembre (hora local) recibieron advertencias sobre peligros aéreos y se les pidió que se quedaran en casa. Esta es la primera vez que se ha emitido una advertencia de ataque aéreo en la ciudad desde que se reanudaron los combates en Yemen en julio.
Según AFP, se registraron dos explosiones en Riad. Posteriormente, la agencia de defensa civil saudí anunció el levantamiento de la advertencia. Las autoridades del país no han anunciado la amenaza específica que llevó a la medida anterior, ni han revelado el origen de las explosiones.
El incidente se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Arabia Saudita y las fuerzas hutíes en Yemen, cuando ambas partes han presentado en los últimos días acusaciones continuas relacionadas con ataques y ataques aéreos.
Anteriormente, Arabia Saudita había acusado a los hutíes de atacar La Meca, una ciudad sagrada para los musulmanes y un lugar que recibe a millones de peregrinos cada año. Los hutíes rechazaron esta acusación.
Los hutíes también acusaron a Arabia Saudita de llevar a cabo 26 ataques aéreos en las últimas 24 horas, elevando el número total de ataques aéreos contra áreas controladas por esta fuerza a unos 300 en una semana. Arabia Saudita no ha hecho comentarios sobre estas cifras.
El conflicto entre los Houthi y las fuerzas gubernamentales yemeníes se ha intensificado nuevamente desde julio. El grupo armado también anunció la imposición de medidas restrictivas a los barcos saudíes en el Mar Rojo.
Los hutíes dijeron que la actividad marítima a través del estrecho de Bab el-Mandeb sigue siendo normal, excepto los barcos de Arabia Saudita. Los datos de la empresa de seguimiento marítimo Kpler muestran que el volumen de exportaciones de Arabia Saudita a través de esta ruta ha disminuido desde julio.
Los combates recurrentes también afectan la situación humanitaria en Yemen. Según las Naciones Unidas, más de 112.000 personas han tenido que abandonar sus hogares, mientras que casi 3.000 personas cruzaron el mar hacia Djibouti, en África Oriental.