El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, rechazó el plan de sanciones económicas anunciado por el presidente estadounidense Donald Trump contra Teherán, calificándolo como una continuación de "políticas fallidas" y diciendo que solo traería a Washington "otro fracaso".
La campaña 'Día Económico' (Economic D-Day) es una distracción de la propia crisis de Estados Unidos: una deuda sin precedentes y un aumento vertiginoso de los costos de intereses. Duplicar las políticas fallidas solo conducirá a un fracaso mayor, junto con el odio del pueblo iraní", escribió Araghchi en la red social X.
El terrorismo económico de Estados Unidos amenaza la economía global y la soberanía de los países del mundo", aclaró el ministro de Relaciones Exteriores iraní.
Anteriormente, en la plataforma Truth Social, Trump anunció el lanzamiento de "la campaña económica más brutal jamás llevada a cabo contra cualquier nación", describiendo esto como "guerra económica y aislamiento a una escala sin precedentes".
Cualquier país que permita a sus instituciones financieras, empresas, aeropuertos o agencias gubernamentales proporcionar cualquier forma de rescate a Irán se enfrentará a terribles consecuencias económicas", escribió el presidente estadounidense.
La guerra entre Irán y Estados Unidos estalló el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel, lo que provocó represalias de Irán en toda la región. El alto el fuego del 8 de abril puso fin a la fase de intensos bombardeos, pero los enfrentamientos dispersos continuaron en y alrededor del Estrecho de Ormuz, una ruta vital de transporte de energía que Irán ha bloqueado y desde entonces se ha convertido en un punto caliente del conflicto.
Reabrir este estrecho es una prioridad para Estados Unidos. Sin embargo, Irán afirma que la ruta marítima seguirá cerrada hasta que Washington levante el bloqueo naval de los puertos iraníes, levante las sanciones petroleras y libere los activos iraníes en el extranjero.
Trump ha seguido durante mucho tiempo una política de "presión máxima" con sanciones económicas contra Irán, y ha restablecido estas medidas después de asumir el cargo en enero de 2025, similar al enfoque de su primer mandato.
Por su parte, Irán ha negado repetidamente la efectividad del programa de sanciones, afirmando que tales medidas y amenazas no obligarán al país a cambiar de rumbo.