El 3 de mayo, el Comité de Adquisiciones a nivel ministerial de Israel aprobó un plan para comprar 2 nuevos escuadrones de aviones de combate, con un costo total estimado de miles de millones de dólares, para fortalecer la capacidad militar después de la experiencia del conflicto con Irán.
Según el Ministro de Defensa israelí, Israel Katz, estos 2 escuadrones incluirán cazas F-35 fabricados por Lockheed Martin y F-15IA fabricados por Boeing. Dijo que esta decisión refleja la necesidad de acelerar el proceso de modernización de las fuerzas.
Israel Katz enfatizó que las lecciones aprendidas de la reciente campaña militar requieren que Israel acelere la construcción de la fuerza de defensa nacional. Afirmó que el objetivo es mantener la ventaja sobre los oponentes.
Este plan de adquisición se considera el punto de partida para un programa de refuerzo de fuerzas a gran escala por valor de 350 mil millones de shekel, equivalentes a unos 118,9 mil millones de dólares, encaminado a una "década de seguridad reforzada".
El programa tiene como objetivo fortalecer la capacidad de defensa y garantizar la capacidad de responder a los desafíos de seguridad a largo plazo.