El incidente ocurrió en la noche del 5 de septiembre (hora local) en la ciudad de Santa Maria Canchesda, en el centro de México, durante un festival local.
Según las imágenes publicadas por los canales de medios locales, la gran explosión ocurrió cuando la gente se estaba reuniendo en gran número fuera de la iglesia para realizar el ritual tradicional. En este ritual, se encendió un modelo de vaca hecha de paja con fuegos artificiales y se llevó alrededor de la ciudad.
La explosión provocó el colapso de una parte del techo de la iglesia y de las paredes de muchos edificios circundantes. El incendio estalló en la plaza de la ciudad, provocando que la multitud huyera despavorida. Mientras tanto, algunas víctimas quedaron atrapadas bajo los escombros.
Las fuerzas de defensa civil, el ejército y la policía estatal están movilizadas para responder a situaciones de emergencia e implementar procedimientos de seguridad.
El Instituto de Fuegos Artificiales del estado de México inspeccionó la escena para detectar materiales explosivos activos y emitió recomendaciones para que los expertos desmantelen y neutralizen estos materiales para minimizar los riesgos.