El 9 de agosto (hora de Moscú), según la agencia de noticias TASS, el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Mikhail Galuzin, dijo que Moscú no acepta la opción de "congelar" el conflicto de Ucrania sin resolver las causas del estallido del conflicto.
Según Galuzin, el presidente ruso Vladimir Putin ha afirmado repetidamente que un alto el fuego o un estado de "congelación" solo puede ser temporal si los problemas centrales de la crisis aún persisten. Por lo tanto, Rusia cree que el objetivo final debe ser una solución a largo plazo, en lugar de detener los combates por un corto tiempo.
Galuzin también acusó al gobierno de Kiev de intentar aumentar las tensiones. El funcionario ruso mencionó especialmente los ataques con vehículos aéreos no tripulados (UAV) que, según él, estaban dirigidos a la infraestructura energética y las obras relacionadas con la Corporación de Tuberías del Caspio (CPC) en julio y agosto.
El PCCh transporta petróleo desde Kazajistán a través del territorio ruso a la costa del Mar Negro para la exportación. Según Galuzin, este sistema juega un papel importante en la economía de Kazajistán. Por lo tanto, cree que los ataques contra instalaciones relacionadas con el PCCh no solo afectan a Rusia, sino que también pueden afectar los intereses económicos de Kazajistán.
A partir de este argumento, el viceministro de Asuntos Exteriores ruso instó a Estados Unidos y a los países europeos a influir en Kiev para evitar acciones que calificó de "terroristas". También mencionó que las compañías petroleras estadounidenses y europeas poseen acciones en el PCCh.
El mensaje de Moscú, según Galuzin, es que el conflicto de Ucrania debe resolverse en la dirección de crear un sistema de seguridad duradero en Europa y la región euroasiática. Rusia cree que simplemente detener los combates sin abordar las diferencias de seguridad no garantizará una paz sostenible.
Galuzin enfatizó que Rusia está tratando de lograr este objetivo en el marco de la operación militar especial en Ucrania. El funcionario ruso también afirmó que la seguridad regional debe tener en cuenta los intereses de todas las partes, en lugar de servir solo a una sola parte.
La seguridad, o existe para todos, o no existe para nadie", dijo Galuzin.