El 12 de julio (hora local), según TASS, Rusia desplegó un vuelo humanitario, transportando 22 toneladas de ayuda a Venezuela para ayudar a la nación sudamericana a superar las secuelas del fuerte terremoto ocurrido a finales de junio, que dejó miles de muertos y decenas de miles de personas sin hogar.
Según el Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia, la operación de ayuda se llevó a cabo bajo la dirección del presidente ruso Vladimir Putin.
Las fuerzas de rescate rusas han trasladado a Venezuela 22 toneladas de ayuda humanitaria, incluyendo alimentos, tiendas de campaña, equipos técnicos y artículos esenciales para la vida", dijo el organismo.
Los fuertes terremotos ocurridos en la noche del 24 de junio se han convertido en uno de los desastres naturales más graves de Venezuela en muchos años.
Según información de funcionarios venezolanos, en solo 40 segundos, el país sufrió dos terremotos consecutivos con magnitudes de 7,2 y 7,5, con el epicentro en el estado de Yaracuy y separados por unos 10 km.
Después de dos terremotos principales, las agencias sísmicas registraron 1.202 réplicas más, causando graves impactos en muchas áreas residenciales e infraestructura.
Hasta el 11 de julio, las cifras oficiales muestran que 4.333 personas murieron y 16.740 resultaron heridas.
El desastre también dejó a 17.907 personas sin hogar, obligadas a evacuar a áreas de alojamiento temporal.
Un informe del gobierno venezolano indica que 190 estructuras fueron completamente destruidas, mientras que otras 856 resultaron gravemente dañadas, lo que aumenta la presión sobre los trabajos de rescate y reconstrucción.
Las fuerzas de rescate rescataron con éxito a 6.462 personas de las zonas afectadas.
Actualmente hay 18.437 personas dispuestas en 94 áreas de tiendas de campaña temporales, mientras que las agencias funcionales han distribuido alrededor de 9.766 toneladas de alimentos a las personas afectadas por los desastres naturales.
El despliegue de ayuda por parte de Rusia se considera parte de los esfuerzos internacionales para apoyar a Venezuela en el contexto de que este país se enfrenta a una crisis humanitaria tras el terremoto.
Funcionarios venezolanos dijeron que la búsqueda, el rescate, el apoyo a la población y la remediación de las consecuencias aún están en curso, y pidieron a la comunidad internacional que continúe apoyando para ayudar al país a estabilizar pronto la situación después del desastre natural.