El 25 de enero, una gran tormenta de invierno azoto Estados Unidos, provocando cortes de energia para mas de 230.000 hogares y obligando a las aerolineas a cancelar miles de vuelos.
La interrupcion ha aparecido desde areas occidentales como Texas y amenaza con paralizar muchos estados del este debido a las fuertes nevadas, las lluvias de hielo y las temperaturas peligrosas.
Las agencias meteorologicas pronosticaron que la nieve, la nieve, la lluvia de hielo y el frio cubriran 2/3 del territorio estadounidense el 25 de enero y duraran hasta la proxima semana. El presidente Donald Trump califico a estas tormentas como "historicas" y aprobo el estado de emergencia federal en muchos estados, incluidos Carolina del Sur, Virginia, Tennessee, Georgia, Carolina del Norte, Maryland, Arkansas, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Indiana e Virginia Occidental.
Trump dijo que la administracion federal continuara monitoreando de cerca los acontecimientos y pidio a la gente que se mantenga segura y caliente.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos dijo que 17 estados y la Region Especial de Columbia han declarado el estado de emergencia por el tiempo.
La ministra Kristi Noem confirmo que decenas de miles de personas en los estados del sur se quedaron sin electricidad, y que los equipos de reparacion electrica estan haciendo esfuerzos para restablecer el suministro lo antes posible.
Las cifras actualizadas muestran que la mayoria de los cortes de energia se concentran en Luisiana, Mississippi, Texas, Tennessee y Nuevo Mexico.
Ante el riesgo de cortes de energia generalizados, el Departamento de Energia de EE. UU. ha emitido una orden de emergencia que permite a las unidades operadoras de la red electrica desplegar fuentes de energia de reserva en Texas y la region del Atlantico Medio, con el fin de limitar los cortes de energia rotativos.
La Agencia Meteorologica Nacional advierte que la gran acumulacion de hielo en el sureste del pais podria tener el efecto de "paralizar el desastre local", mientras que la region del Gran Delta se enfrenta al riesgo de frio record y peligrosos vientos frios.
El trafico aereo se vio gravemente afectado. Mas de 4.000 vuelos previstos para el dia fueron cancelados, junto con mas de 9.400 vuelos cancelados para el dia siguiente.
Las principales aerolineas advierten a los pasajeros que sigan de cerca la situacion, al tiempo que ajustan los horarios de vuelo y refuerzan el personal antinieve en muchos aeropuertos.
Las redes electricas y las aerolineas han aumentado su vigilancia para minimizar los daños a medida que la tormenta continua penetrando profundamente en el interior.
La ministra Kristi Noem pidio a la gente que prepare articulos de primera necesidad, combustible y alimentos, destacando que el clima sera "muy, muy frio" en los proximos dias.