El tenista que ha ganado 24 títulos de Grand Slam ha propuesto una serie de cambios que afectan el sistema de puntuación, la duración de los sets y algunos de los momentos más importantes de cada partido.
El objetivo del tenista serbio es establecer una duración de cada partido de aproximadamente 2 horas, creando un torneo más dinámico y predecible para los fanáticos, los organizadores y las unidades de televisión.
Sets más cortos para aumentar el atractivo
Uno de los principales cambios propuestos por Djokovic es reemplazar el set tradicional de 6 juegos con un set de 4 juegos.
Los partidos aún pueden jugarse en un formato de 5 sets ganados por 3, manteniendo la capacidad de remontar, pero con un tiempo de cada set significativamente más corto.
Este formato mantendrá diferentes etapas en el mismo partido sin obligar a que la competencia dure 3, 4 o incluso 5 horas.
Las puntuaciones eliminarán la ley de puntuación de ventaja
La segunda propuesta se refiere a la aplicación del "punto dorado" (golden point), un sistema que se utiliza en deportes como el padel y que también se ha probado en varios formatos de tenis diferentes.
Según esta regla, ya no habrá puntos de ventaja cuando el juego alcance un marcador de empate de 40-40. El siguiente punto decidirá directamente qué tenista gana ese juego.
Este método de cálculo aumentará el dramatismo en los momentos decisivos y reducirá la posibilidad de que un juego dure muchos minutos debido a la racha de empates (deuce) y la ventaja continua.
El formato tiene precedentes.
Las ideas que presenta Djokovic no son del todo extrañas. Algunas de estas características se han aplicado en las ATP Next Gen Finals, un torneo anual que reúne a los mejores tenistas menores de 21 años y sirve como lugar para probar nuevas reglas.
Sin embargo, la implementación de un modelo similar en todo el sistema de torneos significará cambiar algunas de las reglas más tradicionales del tenis.
Contexto controvertido en el mundo del tenis
Acortar la duración de los partidos puede facilitar la organización del calendario de partidos, mejorar la experiencia en televisión y atraer una nueva audiencia. Sin embargo, esto también reducirá el factor físico y la resistencia psicológica, características inherentes a los partidos largos.
Djokovic, de 39 años, sigue jugando según el formato tradicional, pero su posición en la arena profesional hace que estas declaraciones puedan convertirse en el comienzo de una discusión que podría explotar con más fuerza en los próximos años.
El tenis mundial se enfrentará a una decisión compleja: defender las reglas de la historia o iniciar una revolución para conquistar a una nueva generación de aficionados.