El entrenador japonés reconoció los esfuerzos de sus alumnos al enfrentarse a un rival mejor valorado, la sub-17 femenina de China. Compartió: "Los jugadores se desempeñaron bien, jugaron con esfuerzo y mantuvieron el espíritu de equipo. Estoy satisfecho con lo que todo el equipo ha mostrado en este partido".
Analizando las dificultades, el entrenador Okiyama Masahiko dijo que el equipo enfrenta una clara desventaja en términos de físico y factores profesionales. Dijo: "La altura de las jugadoras sub-17 de Vietnam no es tan alta como la de sus oponentes. Además, la velocidad, la potencia de pase y la potencia de tiro de las jugadoras sub-17 chinas también son superiores".

Sin embargo, el cuerpo técnico todavía reconoce los puntos positivos en el estilo de juego del equipo. "Lo alentador es que los jugadores jugaron unidos y mostraron la intención táctica correcta establecida por el cuerpo técnico. Sin embargo, la capacidad de contraataque después de recuperar el balón sigue siendo limitada y necesita ser mejorada", enfatizó.
De cara al partido decisivo contra la sub-17 femenina de Myanmar, el entrenador Okiyama Masahiko dijo que el equipo se preparará cuidadosamente en términos de fuerza y condición física. Compartió: "Nos centraremos en recuperar a las jugadoras que han jugado continuamente, al tiempo que creamos las condiciones para que las jugadoras que aún no han jugado tengan la mejor preparación".
Actualmente, la sub-17 femenina de Vietnam tiene 1 punto después de dos partidos y todavía tiene la oportunidad de competir por un boleto a los cuartos de final. El partido contra la sub-17 femenina de Myanmar tendrá un significado clave para el entrenador Okiyama Masahiko y su equipo en el camino en el torneo de este año.