En la agencia de investigación, Naphat Warasin (Tokyogurl) admitió haber dejado que otra persona jugara en su lugar en la semifinal de los SEA Games 33 contra la selección femenina de Vietnam.
Según su testimonio, proporcionó una cuenta de competencia oficial a una persona llamada Cheerio, que no figuraba en la lista de registro de atletas, para controlar el partido a distancia.
Para llevar a cabo este acto, Naphat llevó su teléfono personal al área de competencia e intentó cambiarlo por un dispositivo proporcionado por el comité organizador. Puso dos dispositivos en pilas, los enchufó para crear una sensación natural, mientras que el teléfono estaba oficialmente escondido debajo de la mesa.
Naphat también usa los pies para sujetar el dispositivo para evitar la atención del árbitro. A través del software de comunicación en línea, Cheerio puede acceder a sus cuentas y operar directamente durante el partido.
El plan anterior fue rápidamente descubierto cuando el sistema de seguridad registró la misma cuenta apareciendo en dos dispositivos diferentes, y al mismo tiempo detectó el uso de aplicaciones prohibidas en el área de competencia. El árbitro luego realizó una inspección y decidió revocar el derecho a competir de la selección femenina de Tailandia.
En particular, Naphat declaró que "pedir ayuda para jugar en su lugar" no fue la primera vez. Admitió haber mantenido esta forma durante unos 3 años antes de los SEA Games, con el objetivo de construir la imagen de una jugadora de alto nivel para aumentar su influencia en las redes sociales y atraer contratos publicitarios.
Según el testimonio, a Cheerio se le pagaba una remuneración de varios cientos de baht cada vez y se le apoyaba con gastos de manutención y gastos personales.
Esta información preocupa especialmente a la opinión pública regional, porque el caso no solo está relacionado con el fraude en las competiciones, sino que también muestra la forma de construir una reputación poco honesta en el entorno de los deportes electrónicos.
Naphat fue una vez un rostro destacado de la comunidad Arena of Valor Tailandia, se esperaba que fuera un factor importante en los SEA Games 33. Sin embargo, después del escándalo, fue prohibida de competir indefinidamente en los torneos gestionados por la Asociación de Deportes Electrónicos de Tailandia, el expediente fue transferido a la fiscalía para su procesamiento de acuerdo con las regulaciones legales.
El caso continúa siendo investigado, y al mismo tiempo plantea grandes interrogantes sobre el trabajo de supervisión, la transparencia y los estándares éticos en el ecosistema de Esports regional.